Tecnología & ciencia

PHBV: Material degradable y no contaminante que podría sustituir al plástico

El compuesto desarrollado por el centro TheCircularLab se extrae de restos vegetales y podría usarse para envasado de productos de alimentación y bebidas.

Crédito: Raquel Manzanares / EFE

Crédito: Raquel Manzanares / EFE

El centro de investigación e innovación en materia de residuos y reciclaje TheCircularLab, con sede en Logroño, ha desarrollado un material plástico a partir de vegetales, el PHBV (PoliHidroxiButilValerato), que podría convertirse en una alternativa a varios de los plásticos sintéticos actualmente en el mercado, con la ventaja de que el nuevo material no procede del petróleo, se puede reciclar tras su uso y es apto para fabricar compost y biodegradable en el mar.

Los responsables de TheCircularLab, destacan que el PHBV – actualmente en fase de prototipo- puede ser un material totalmente innovador. Europa podría contribuir a la lucha global contra la contaminación por plásticos.

El nuevo material ha sido desarrollado en colaboración con el Centro Tecnológico AINIA de Valencia y se obtiene a partir de desechos vegetales, tras extraer la glucosa de los desperdicios vegetales y, con ella, alimentar a un microorganismo que produce una materia similar al plástico.

Al igual que los plásticos procedentes de otras fuentes no vegetales, podría usarse para el envasado de productos de alimentación y/o bebidas. Pero a diferencia de ellos, además de reciclarse, se podría compostar e incluso, biodegrarse en el entorno marino.

Jorge García, el investigador que ha trabajado en este proyecto, ha subrayado, en declaraciones a Efe, que, aunque se identifica como “bioplásticos” todos los que tienen origen vegetal o son biodegradables, este es el único “bio-bio” porque cumple las dos características.

Ha detallado que, con esta iniciativa, se ofrecerá una salida a residuos vegetales de grandes mercados para obtener un material que “luego se procesa igual que un plástico, en bandejas o botellas, por ejemplo, y, finalmente, se puede hacer compost y se convierte en abono”.

García ha reconocido que estos envases tienen un precio más alto que los tradicionales, pero es “un margen pequeño en el total del producto” y “si analizas todo el ciclo del envase, compensa porque su gestión cuesta menos”, algo importante por si, como está en estudio, se crea un impuesto a los envases plásticos.

Ecoembes espera tener las patentes finales de este producto alrededor de 2023, una vez concluidas las pruebas industriales de este material. En la jornada de presentación de este proyecto, celebrada en la sede de este centro, han participado el consejero delegado de Ecoembes, Óscar Martín Riva; el coordinador de The CircularLab, Zacarias Torbado, y responsables de los principales proyectos.

Óscar Martín considera que The CircularLab es algo parecido a “el Silicon Valley del reciclaje”, en el que se trabaja en temas como “el internet de las cosas, robótica, drónica, big data y nuevos materiales, todo en torno al reciclaje”. “La creación del primer material desde la naturaleza que puede ser biodegradable en la naturaleza”, que, cuando esté patentado por completo, “será puesto a disposición de la industria de forma libre”, destaca el consejero delegado de Ecoembes.

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