Tecnología & ciencia

Gracias a Google Earth descubren un bosque virgen y sin explorar

El hallazgo demuestra la existencia de ecosistemas desconocidos y confirma la eficacia de la observación por satélite con ayuda informática.

Foto: Google Earth

Foto: Google Earth

Aunque parece difícil de creer en pleno siglo XXI, aún hay zonas en la Tierra que los humanos nunca ha pisado y que albergan especies y ecosistemas aún por estudiar. Julian Bayliss, un profesor de la Universidad de Oxford, ha descubierto una de estas zonas naturales vírgenes gracias a Google Earth.

El científico británico supo sacar partido de esta potente herramienta de Google, que te permite observar cualquier lugar de la Tierra con imágenes captadas por satélite, y detectar un rincón de naturaleza hasta ahora desconocido para la comunidad científica; un lugar selvático que se encuentra a 8.000 kilómetros de distancia de la residencia del investigador.

Se trata de un bosque de un kilómetro de largo ubicado en el monte Lico, situado al norte de Mozambique, en África, que había permanecido oculto a la ciencia debido a su difícil acceso, ya que solo se puede llegar a él escalando una pared de 125 metros de altura.

Pero no es el primer refugio de la naturaleza que descubre Julian Bayliss mediante Google Earth. En el año 2005, durante su doctorado en la Universidad de Oxford, el experto estudió herramientas de detección remota que luego aplicó a la conservación de zonas difíciles de alcanzar. Esto le ayudó a captar una mancha en el mismo país del continente africano, en lo alto del monte Mabu, que resultó ser el bosque pluvial más grande del sur de África, un lugar que, hasta entonces, solo conocían los habitantes locales.

Sorprendentemente, Bayliss consiguió llegar a estas dos zonas sin ningún esfuerzo físico, solamente aprovechando las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías y con una mirada atenta y reflexiva de las imágenes de Google Earth. En el caso de su último hallazgo, por ejemplo, le sorprendió encontrar un terreno intacto y sin cultivos, lo que le hizo sospechar que probablemente se trataba de una zona inexplorada.

En efecto, el bosque del Monte Lico es único, ya que posiblemente nunca ha sido habitado por humanos. Esto lo convierte en un escenario perfecto para estudiar el efecto del cambio climático en zonas despobladas.

“Puedes explorar grandes áreas que son, mayormente, inaccesibles pero las estás viendo desde arriba, obviamente, usando imágenes satélites y, en este caso, gratuitas como las de Google Earth. Es mucho más barato que contratar una aeronave... Con ellas puedo ver toda una provincia de Mozambique”, concluye el experto.

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