Tecnología & ciencia

Descubren un insecticida natural y más potente que los sintéticos

Un compuesto descubierto por expertos la Universidad de Wisconsin parece tener mucha más efectividad que los repelentes sintéticos actuales.

mosquito

Un equipo de investigación de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) ha descubierto que una bacteria común, presente en el suelo, produce un compuesto químico más efectivo para repeler insectos que el DEET, el ingrediente más habitual de los repelentes de insectos que encontramos en el mercado.

Los tres científicos que conforman el grupo, Mayur K. Kajla, Gregory A. Barrett-Wilt y Susan M. Paskewitz han descrito, en un artículo publicado por la revista Science Advance, la búsqueda de este elemento y las posibilidades de una investigación más exhaustiva en el futuro para demostrar su seguridad. De hecho, en sus conclusiones detallan que este compuesto derivado de las bacterias podría jugar un papel importante en la lucha contra las enfermedades transmitidas por los mosquitos Aedes aegypti (portador del Zika), Anopheles gambiae (de la malaria) y Culex pipiens (virus del Nilo Occidental), que continúan afectando a millones de personas en todo el mundo.

Pese a que el DEET es el principal activo de la mayoría de productos repelentes de mosquitos, desde finales de 1940, varios estudios han demostrado que su naturaleza sintética podría dañar a las personas que lo utilizan. Por ello, los científicos han seguido buscando una vía alternativa para que los repelentes naturales sean seguros para los consumidores y, al menos, igual de efectivos que el DEET...Y al parecer la han encontrado.

Su estudio comenzó con el análisis de Xenorhabdus budapestensis, un tipo de bacteria que se instala en los gusanos presentes en el suelo. Para llevarlo a cabo, el equipo impregnó con las bacterias una gasa que cubría el suministro de sangre artificial con el que se alimenta a las colonias de mosquitos. Su esperanza era que estos mosquitos ingirieran las bacterias para poder comprobar si tenían algún impacto en ellos.

“No lo hicimos pensando que encontraríamos un repelente, fue un poco casualidad”, ha admitido Susan Paskewitz, en un comunicado publicado por la Universidad de Wisconsin.

Para su sorpresa, tras el análisis, se dieron cuenta de que los mosquitos eran bastante reacios a la presencia de estos microorganismos. Las altas concentraciones de la sustancia química en la gasa funcionaban perfectamente como repelente para ellos. Mientras que, con las concentraciones más bajas, evitaban que los mosquitos bebieran la sangre falsa.

Esta observación sugiere que las bacterias producen una sustancia química, similar al DEET, que consigue mantenerlos alejados. De hecho, tras las pruebas pertinentes, comprobaron que el compuesto químico producido por las bacterias era hasta tres veces más potente que el DEET. Es decir, que los mosquitos preferían morir de hambre antes que acercarse a la gasa.

Sin embargo, los propios autores señalan que su trabajo es “puramente preliminar”. El resultado del estudio sienta las bases para una investigación posterior sobre la posible explotación de los compuestos aislados de bacterias como repelentes de mosquitos. Pero, por el momento, desconocen si el químico producido por las bacterias es seguro para los humanos y si se puede conseguir en grandes cantidades.

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