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Block by Block: La alianza entre la ONU y Minecraft para construir mejores comunidades

Ciudadanos de todas las edades y orígenes pueden desempeñar un importante papel en el rediseño de sus espacios públicos gracias a una innovadora alianza entre las Naciones Unidas y la empresa que comercializa el popular videojuego Minecraft, donde el usuario puede crear su propio mundo virtual usando bloques o cubos de diferentes materiales.

minecraft

"Necesitamos sombra para el impacto del sol y el viento", dice Nsyamuhaki Joseph. Añade que también se necesitan "espacios para disfrutar de las artes y la cultura".

Joseph reside en el asentamiento keniano de Kalobeyei y propuso estas modificaciones durante uno de los talleres para los residentes de este enclave creado en 2015, en respuesta a la afluencia de refugiados provenientes de Sudán y otros países de la región en el norte de Kenya.

El taller, celebrado a finales de 2017, formaba parte de un proyecto destinado a acercar a los refugiados y a los residentes locales mediante la participaron conjunta en el proceso de creación de espacios públicos, como un patio de recreo y un parque, que beneficiaría a ambas comunidades, gracias al famoso videojuego.

Minecraft, uno de los videojuegos más populares del mundo, podría describirse a grandes rasgos como un "lego digital" que permite la construcción, en modo colaborativo, de un “mundo abierto” usando cubos con diferentes tipos de texturas, de modo que las personas con pocos conocimientos informáticos pueden comprender rápidamente sus reglas básicas y empezar a delinear un entorno.

Durante los dos talleres de cuatro días en Kalobeyei, tanto anfitriones como refugiados aprendieron a diseñar utilizando el juego y visitaron los espacios físicos que planeaban mejorar. A continuación, compartieron sus ideas y elaboraron un plan que incluía diversas estructuras con sombra, iluminación solar, árboles y la primera estación de boda (una especie de mototaxi) del asentamiento.

Desde entonces, la comunidad ha experimentado una notable mejora de su entorno: se instalaron luces solares en los espacios públicos, y se plantaron más de 500 árboles que mejoraron el microclima de la zona y proporcionaron la sombra que pedían Joseph y otros refugiados.

La iniciativa de Minecraft se llama Block by Block (bloque a bloque), el mismo nombre que recibió una fundación dirigida por representantes del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), la compañía de videojuegos sueca Mojang (los fabricantes de Minecraft) y Microsoft (la actual propietaria de Mojang).

“Block by Block” nació en 2012 como una idea para lograr una mayor implicación en la planificación de los espacios públicos por parte de los miembros de cada comunidad. El juego se usa como catalizador para desarrollar planes que posteriormente los arquitectos y las autoridades municipales pudieran convertir en realidad.

Esta es una de las pocas organizaciones sin fines de lucro cuyo trabajo apoya directamente el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, dedicado a lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resistentes y sostenibles.

Desde entonces, Block by Block, que se financia con la venta de productos comercializados con licencias de Minecraft, ha emprendido una serie de proyectos comunitarios en decenas de países y ciudades, desde Mogadiscio hasta México, y desde Haití hasta Hanoi.

Las niñas del barrio Kim Chung en la ciudad vietnamita de Hanoi suelen recorrer varios kilómetros a diario caminando por zonas peligrosas y poco iluminadas. En 2017, Block by Block decidió incluir un proyecto destinado a hacer más agradable sus desplazamientos diarios y mejorar la seguridad de las menores.

Las participantes comenzaron a dar “paseos seguros” con el objetivo de evaluar los peligros. Encontraron que los problemas más frecuentes eran una iluminación inadecuada, rincones oscuros y tener que cruzar un túnel bajo una autopista de cinco carriles.

"Odio el túnel y nunca me gusta atravesarlo sola, pero cuando voy a la escuela tengo que hacerlo al menos dos veces al día ", se quejó Nguyen Ngoc Anh, una participante del taller de 15 años. "Tenemos muchas ideas de cómo hacerlo más agradable para que la gente aprenda a tratarlo mejor, y así lograr que sea un lugar más seguro para todos".

Trabajando en equipo con Minecraft, las chicas lograron rediseñar su vecindario convirtiéndolo en un lugar más seguro y funcional con farolas indestructibles, caminos iluminados y una mejor señalización. Además, propusieron otras ideas como cafeterías sólo para mujeres, refugios y vallas de seguridad.

El taller finalizó tras la presentación de las propuestas a oenegés y políticos vietnamitas logrando que muchas de las recomendaciones de las menores se hayan convertido en realidad: se arreglaron tres pasos subterráneos con farolas que se iluminan cuando oscurece.

A medida que crece el desplazamiento de personas hacia zonas urbanas, cada vez es más importante garantizar que las comunidades puedan participar en la planificación de los espacios públicos.

Así, Block by Block representa un ejemplo de cómo el uso de la tecnología digital a nivel de base puede cerrar la brecha entre los ciudadanos y los legisladores y garantizar que los responsables de la planificación urbana incluyan las necesidades y deseos de las personas en su toma de decisiones.

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