Sociedad

Tanzania: Temor por la “caza de brujas” de la comunidad LGTB

El gobernador de la principal ciudad del país ha anunciado la persecución y arresto de las personas homosexuales.

Crédito: LGBT Voice

Crédito: LGBT Voice

La persecución contra la homosexualidad en Tanzania ha desatado el pánico en Dar es Salaam, la ciudad más poblada del país, ante la posibilidad de que en los próximos días se produzcan redadas masivas.

El pasado lunes 29 de octubre el gobernador de Dar es Salaam, Paul Makonda, informó que ha creado un equipo formado por una decena de personas con el objetivo de investigar e identificar a personas de la comunidad LGTB.

Makonda fue todavía más lejos e instó a la población a delatar a sus vecinos, lo que ha contribuido a crear un clima de presión y persecución sobre toda la comunidad. Según el gobernador, la población ya ha enviado a la policía los nombres de más de 200 presuntos homosexuales.

Amnistía Internacional ha denunciado hoy que diez hombres fueron detenidos el pasado fin de semana en la turística isla tanzana de Zanzíbar bajo sospecha de ser homosexuales.

Algunas personas LGBT dijeron que se habían escondido después de la declaración de Makonda la semana pasada: algunas se habían quedado en sus casas durante el día por temor a ser señaladas por sus vecinos, mientras que otras se habían ido a buscar refugio en otro lugar.

El Gobierno central se ha desvinculado de las declaraciones hechas por Makonda, asegurando que no son las del gobierno. Pero tampoco ha criticado las palabras del gobernador ni ha ofrecido protección a la comunidad de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales.

En Tanzania, las leyes prohíben mantener relaciones con personas del mismo sexo y se pena con hasta 30 años de cárcel. La ley rara vez se aplica, pero los activistas dicen que la homofobia y los ataques y arrestos a minorías sexuales han aumentado desde la elección del presidente John Magufuli en 2015.

Desde Amnistía Internacional no han tardado a reaccionar al respeto. Su responsable en África, Joan Nyanyuki, ha denunciado que “el gobierno tiene el deber de proteger a todo el mundo en Tanzania y valorar sus derechos humanos sin discriminación”. “Debe tomarse esta obligación muy en serio”, ha dicho.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, alertó que esta situación “podría derivar en una caza de brujas e interpretarse como una licencia para perpetrar violencia, intimidación, acoso y discriminación contra personas que puedan ser percibidas como LGTB”.

Además, la expresidenta chilena ha emplazado a las autoridades de Tanzania a respetar los derechos humanos bajo cualquier circunstancia y a perseguir cualquier mensaje de odio y discriminación. También ha dicho que los líderes políticos y religiosos deberían trabajar para combatir los prejuicios por razones de orientación sexual e identidad de género.

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