Sociedad

Niños migrantes separados de sus padres en la frontera de USA

El gobierno de Trump ve en la separación de los hijos y sus padres una manera de disuadir la llegada de migrantes a Estados Unidos.

Foto: Hope Hall / Aclu

Foto: Hope Hall / Aclu

Desde el Congreso estadounidense, sus miembros han exigido respuestas por parte del gobierno sobre cuántas familias son separadas cuando inician trámites en las estaciones fronterizas.

Los funcionarios, por su parte, se han negado a proporcionar los datos, pero sugieren que la cantidad es relativamente baja. Sin embargo, según datos revisados por The New york Times, muestran que desde octubre de 2017, más de 700 niños han sido apartados de los adultos que declaran ser sus padres. Más de 100 de estos niños, son menores de 4 años.

Estos datos fueron recopilados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, una división del Departamento de Salud y Servicios Humanos que custodia a estos niños que fueron separados de sus padres inmigrantes.

Altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, que se encarga de los trámites de los migrantes en la frontera, negaron inicialmente que la cantidad fuera tan grande. No obstante, después de que el número fue confirmado por tres funcionarios federales estadounidenses que trabajan de cerca en estos casos, las agencias aceptaron la cifra de “aproximadamente setecientos” en una declaración conjunta.

Los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguraron que la agencia no separa a las familias en la frontera como un medio disuasorio. “De acuerdo con la ley, el DHS debe proteger los intereses de los menores que crucen la frontera, y en ocasiones esto significa separar a los niños del adulto con el que viajan si no podemos asegurar cuál es la relación familiar o si pensamos que los niños están en peligro de otra manera”, señaló un vocero.

Los niños separados de sus familias son trasladados a refugios administrados por organizaciones no gubernamentales. Ahí, los trabajadores tratan de buscar a un pariente o tutor en Estados Unidos que pueda hacerse cargo del cuidado del niño. Sin embargo, si no hay un adulto responsable disponible, puede que los niños permanezcan en custodia de manera indefinida. Los administradores de estas instalaciones dicen que a menudo no pueden localizar a los padres de los niños porque llegan sin registros adecuados.

Una vez que un niño entra al sistema de albergues no hay un proceso que determine si fue apartado de alguien que era su padre legal y tampoco existe un protocolo para reunir a padres e hijos separados por error, dijo un funcionario de la Patrulla Fronteriza.

“La idea de castigar a los padres que tratan de salvar la vida de sus hijos y castigar a los hijos porque sus padres los trajeron a un lugar seguro mediante su separación es básicamente cruel y contraria al espíritu estadounidense”, dijo Michelle Brané, directora del Programa de Justicia y Derecho para las Migrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas, un grupo de defensa que realiza entrevistas y monitoreo de los centros de detención para migrantes, incluyendo los que albergan a niños.

La protección de menores en casos de la frontera de México con Estados Unidos es complicada, porque sí se han detectado instancias de fraude. Decenas de miles de migrantes llegan cada año y a menudo se les permite pasar a Estados Unidos más rápido a quienes vienen con menores que a los adultos que llegan solos al país. Eso sucede en buena medida por las restricciones sobre la cantidad de tiempo que los menores pueden estar bajo custodia.

Algunos migrantes han admitido que trajeron a sus hijos no solo para alejarlos del peligro en lugares de América Central o de África, sino porque creyeron que eso provocaría que las autoridades los dejaran pasar más rápido.

Otros han admitido presentarse falsamente con niños que no son sus hijos y funcionarios de la Patrulla Fronteriza dicen que esos casos de fraude han ido en aumento.

Sin embargo, incluso los grupos que apoyan las medidas migratorias más estrictas no respaldan una política de separación familiar. Jessica Vaughan, directora de Estudios Políticos del Centro de Estudios sobre la Inmigración, uno de esos grupos, dijo que la separación de una familia debe usarse únicamente como “último recurso”.

Fuente