Sociedad

La cadena Marks & Spencer vende “hijabs” como uniforme escolar

Padres y activistas critican a la cadena británica por comercializar una forma de opresión que sexualiza a las niñas desde los tres años.

hijabs

Una de las grandes cadenas de distribución de Reino Unido, Marks & Spencer, ha levantado una polvareda al poner a la venta hijabs, el tradicional velo islámico que cubre todo el pelo, los hombros y el torso, como uniforme escolar. En el apartado Esenciales para la escuela, la prenda está disponible en tallas pequeña, mediana y grande y en los colores azul marino y negro y cuesta seis libras (6,84 euros). Fue puesta a la venta este verano por primera vez.

En la web de venta online de la compañía, solo ha generado dos comentarios rutinarios —en uno, un comprador valora que es "elástico con costuras duraderas y un material suave", aunque critica que las tallas son inexactas, y otro que pide más colorido—, pero en Twitter la polémica ha sido grande. Muchos padres y activistas han opinado que es una forma de opresión y han acusado a la cadena de sexualizar a las niñas.

El primero en alzar la voz en esta red social fue el activista, escritor, columnista y político Maajid Nawaz, que ha opinado que "promueve el medievalismo". El fundador de la Quilliam Foundation para combatir el radicalismo islámico considera que la cadena está en "su derecho de elegir ganancias frente a valores". Y añade: "[Pero es] nuestro derecho avergonzarlos por hacerlo". "A las niñitas se les dice que es indecoroso mostrar su cabello. Y bendito sea el fruto", añade, en referencia a una de las frases del libro y la serie El cuento de la criada.

En la única explicación pública que ha dado al respecto, la  cadena ha respondido a Nawaz en Twitter de forma aséptica y se ha justificado en la ley de la demanda: "Ofrecemos uniformes a medida para 250 escuelas en todo el país, que nos dicen qué artículos necesitan como parte de su lista de uniformes escolares. Varias escuelas este año solicitaron la opción del hijab".

Un tuitero con una clara intención de retratar a la cadena preguntó si el velo es solo para niñas, y M&S respondió que sí y, en una cadena de mensajes, acabó aclarando que es una prenda solo para niñas de entre tres y nueve años. El dato de la edad acabó encendiendo más la polémica y ha sido muy destacado por la prensa británica, que lo ha llevado a los titulares.

El diputado laborista Khalid Mahmood ha llamado a la cadena a "pedir perdón" y a retirar el producto que, a día de hoy, sigue a la venta. Inna Shevchenko, activista ucraniana y cofundadora del grupo Femen, ha escrito en la red social: "M&S eligió estar de acuerdo con la idea de que las niñas pequeñas pueden ser sexualmente incómodas. M&S eligió capitalizar la opresión. ¡Ahora todos juntos elegimos avergonzar y boicotear a M&S!".

Muchos clientes amenazan a la cadena, cuyos beneficios han caído un 64% este año y planea cerrar un centenar de tiendas, con llevar a cabo ese boicot. "Si no dejan de vender hijabs no volveré a pisar una de sus tiendas otra vez. Espero que todos ustedes hagan lo mismo. Niñas tan jóvenes obligadas a usar ropa medieval es imperdonable", dice un tuitero, a lo que otro añade que se trata de "apartheid de género" y que no se debe permitir "en 2018 en Reino Unido". "Asqueroso. ¿Cómo pueden beneficiarse de algo que promueve la degradación de las mujeres y niños? ¡Es obsceno!", opina una clienta en la página de Facebook de la cadena.

"Esto es una abominación. Esto es el islamismo extremista y no un requisito del Corán para las jóvenes musulmanas en la escuela primaria. No, no, no, no... ¡NO!", ha opinado la locutora y columnista Julia Hartley-Brewer.

Otros tuiteros, en cambio, denuncian islamofobia y racismo en los que censuran la prenda, al tiempo que subrayan que el hijab no es lo mismo que el niqab (que solo deja que se vean los ojos) o del burka (que cubre de tela todo el cuerpo e incluso los ojos con una malla). Frente a los que dicen que es opcional, organizaciones como National Secular Society han recordado que hace un año denunciaron que "docenas de escuelas" de Reino Unido obligan a sus alumnas a usar el hiyab.

Hace apenas unos días, la misma cadena fue noticia por un gesto positivo: crear una colección de ropa diseñada especialmente para niños con discapacidad, de forma que les sea fácil vestirse. A vueltas con los uniformes, un colegio de secundaria británico instauró el curso pasado un atuendo “de género neutro”, idéntico para chicos y chicas, con el propósito de “solucionar problemas de desigualdad y decencia”.

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