El primer ministro francés, Jean Castex, fue el encargado de anunciar los cambios, que supondrán la eliminación de la mayoría de las restricciones una vez llegue el mes de febrero. Esta medida se da en un momento en que la tensión hospitalaria sigue siendo extremadamente fuerte, pero también cuando se ha evidenciado poca efectividad de las medidas tomadas de cara a frenar a la variante Ómicron, mucho más contagiosa que otras variantes del virus.

pexels-elina-sazonova-1850619

Francia levantará gran parte de las restricciones vigentes a partir del día 2 de febrero. La ansiada noticia fue dada por el primer ministro de la nación gala, Jean Castex, y contempla un cambio radical de la política de semiconfinamiento que hasta ahora se había contemplado desde el Elíseo.

Las principales medidas pasan por el abandono de los requerimientos de aforo en espacios abiertos desde el 2 de febrero, una medida que entrará en vigor también junto a la eliminación del uso de mascarilla en espacios abiertos. Esta última había generado una gran polémica cuando fue reimpuesta con la llegada de la variante Ómicron incluso para aquellos que ya estaban vacunados con doble dosis.

Para esta fecha también se tiene previsto dejar de contemplar el teletrabajo como obligatorio para las profesiones que puedan realizarlo. Esto podría suponer una vuelta gradual a las oficinas, aunque desde el Gobierno se seguirá considerando este modelo como "recomendable" para evitar los contagios en horarios laborables.

En lo que respecta al ocio, el día señalado para su vuelta será el 16 de febrero. Desde esa fecha, los ciudadanos franceses podrán volver a las discotecas, siempre que presenten su pase de vacunación, y también podrán asistir a los conciertos de música estando de pie, aunque con las mascarillas correctamente colocadas.

Ómicron todavía tensiona al sistema de salud francés

La decisión del Ejecutivo galo se da en un momento en el que la sanidad nacional todavía se encuentra excesivamente solicitada. El número de casos continúa siendo muy alto, aunque Castex justificó tal decisión argumentando que la gravedad de Ómicron ha demostrado no ser tan alta como la de las otras variantes, a pesar de su rápida expansión.

"Existe una evolución esperanzadora, aunque no ignoramos las tensiones en nuestro sistema de salud", dijo el primer ministro francés, Jean Castex, en una comparecencia junto con el ministro de Sanidad, Olivier Véran.

Aunque a pesar de las esperanzas se sigue manteniendo que esta variante no es como la gripe común, ya que la tasa de hospitalizaciones sigue siendo más elevada que con esta enfermedad. Durante la última jornada, Francia registró más de 400.000 contagios, cifras muy altas que hacen pensar en una posible inmunidad de grupo en las próximas semanas.

Este es el objetivo principal de la mayoría de los países europeos. Aunque todavía no se puede considerar a Ómicron como una endemia con tendencia a desaparecer, algunas zonas que fueron castigadas por esta variante de forma temprana han comenzado a mostrar signos de caída en las cadenas de transmisión.

Pero el regreso prácticamente total a la vida normal previa a las navidades pasadas -momento en el que se dispararon los casos diarios- solamente podrá ser para las personas que contengan las tres dosis contra el virus.

La decisión del Ejecutivo galo de penalizar a todos aquellos que sigan sin inocularse la vacuna seguirá en pie y se empezará a poner en marcha desde el próximo lunes 24 de enero. Esta nueva norma obliga a los ciudadanos que residan en Francia a tener las tres dosis o dos y un justificante de haber pasado la enfermedad en los últimos seis meses.

El pase de vacunación pondrá fin al hasta ahora vigente pase sanitario, que contemplaba como válido tener un test negativo con una vigencia de menos de dos días.

Francia ha sido uno de los países de la Unión Europea que ha registrado un mayor número de protestas contra las vacunas, el pase sanitario y las restricciones. En su gran mayoría han estado auspiciadas por la ultraderecha del país y los grupos antivacunas y, aunque son una notable minoría, su ruido se ha hecho sentir en varias ciudades del país.

Fuente

Noticias Relacionadas

Dia Mundial de la Salud: "Nuestro planeta, Nuestra Salud"

Leer Nota

Millennials y generación Z: por qué se llama la "generación deprimida"

Leer Nota

¿Puede la carne sintética eliminar el maltrato animal y aliviar la crisis ambiental?

Leer Nota

China confina a 17 millones de personas por brote de COVID

Leer Nota