Sociedad

China: Vuelven a celebrar el festival de la carne de perro en Yulin

na cruel tradición que continua resistiendo a las protestas de las organizaciones animalistas y a la ley de prohibición puesta en marcha hace dos años.

Crédito: Human Society International

Crédito: Human Society International

Cada solsticio de verano la ciudad China de Yulin celebra su polémico festival de la carne de perro. Los 21 de junio miles de perros son sacrificados, vendidos, cocinados y consumidos como parte de una tradición.

Pese a que en 2017 entró en vigor una ley que prohibía la venta de carne de perro en mercados, restaurantes y otros comercios del país, las jaulas llenas de canes para ser sacrificados y los cadáveres de perro llenan las paradas del mercado de Dashchang en Yulin.

El macabro festival también ha resistido a múltiples críticas, protestas y campañas puestas en marcha por asociaciones y organizaciones animalistas. Este año el congresista demócrata estadounidense, Alcee Hastings, ha puesto en marcha una recogida de firmas a través de Change.org donde pide al alcalde de Yulin, Wei Tao, la prohibición definitiva de esta cruel tradición. Este ya cuenta con más de medio millón de firmas.

Paul Fong, otro político norteamericano de origen Chino, también ha puesto en marcha una recogida de firmas que ya cuenta con casi 4 millones de firmas.

“Debemos ejercer la máxima presión posible sobre los gobernantes chinos para que promulguen cambios efectivos en la ley que ponga punto y final a este terrorífico evento anual”, escribe Hastings en su petición.

Años atrás en este festival unos 10.000 perros eran asesinados. Ahora esta cifra se ha reducido pero siguen siendo un millar los animales que mueren para convertirse en comida. Lo que muchos desconocen es que la gran parte de los canes, que se venden en el mercado de Dashchang, son obtenidos de manera ilegal, ya que suelen ser animales de compañía robados o callejeros.

La organización Humane Society Internacional informó el pasado lunes de que 62 perros fueron rescatados de un matadero de China antes de ser sacrificados en el festival.

Además del mercado negro e ilegal que envuelve este festival, también existe un problema sanitario en esta tradición. Hace dos años, un grupo de activistas interceptó en Guangzhou un camión que se dirigía a Yulin en el que se amontonaban animales en pésimas condiciones de higiene.

“Muchos de los animales del mercado están enfermos, envenenados y moribundos. Ellos sufren de condiciones horrendas durante viajes de larga distancia entre provincias, atravesando muchos días sin comida y agua, y pueden portar enfermedades contagiosas”, asegura Fong.

En un comunicado conjunto en la Organización Mundial de la Salud y la Alianza Global para el Control de la Rabia reconocieron la conexión entre el contagio de la rabia y el comercio de carne de perro en Asia.

El festival de Yulin, es una cita anual para celebrar el solsticio de verano, pero no es -al contrario de la creencia popular- una tradición arraigada en la sociedad china, sino que fue creado en 2010 por los propios vendedores de carne de perro para incrementar sus ventas, que por entonces habían descendido notablemente.

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