Sociedad

África: En Botsuana la Justicia despenaliza las relaciones homosexuales

Los demandantes habían pedido revisar la constitucionalidad de las leyes que criminalizan el sexo entre personas del mismo sexo, castigado con penas de hasta siete años de cárcel.

Photo by Cecilie Johnsen on Unsplash

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En una gran victoria legal para la comunidad LGBT, Botsuana ha juzgado hoy como inconstitucionales aquellas normas que criminalizan las relaciones con personas del mismo sexo. En el contexto africano, donde 33 de 54 países prohíben tajantemente la homosexualidad (cinco de ellos bajo pena de muerte), una decisión como esta supone un enorme paso adelante en la lucha por los derechos humanos.

Un mes después del revés que supuso la decisión del Tribunal Supremo de Kenia de no derogar las antiguas leyes coloniales que penalizaban las prácticas homosexuales, la victoria de los activistas LGBT puede suponer un avance para otros países del entorno que luchan contra la persecución de personas por su condición sexual.

"En nuestra opinión, las leyes 164 y 165 menoscaban el derecho del demandante a la dignidad, la privacidad y la libertad y, en último término, son discriminatorias en la práctica", declara uno de los tres magistrados instructores del caso, Michael Leburu.

Los magistrados también han rechazado el argumento principal del Gobierno, para quien la sociedad botsuanesa no estaba aún preparada para este cambio legal. "El Estado no puede actuar como un policía en las camas de la gente. La opinión pública en casos como estos es relevante, pero no decisiva. Se trata de derechos fundamentales más que del punto de vista del público", considera Leburu.

Con este fallo, Botsuana pasa a engrosar la lista de 21 países africanos que o bien han despenalizado la homosexualidad (como Ruanda, Costa de Marfil o Seychelles) o bien tienen vacíos legales sobre ella. En el otro extremo encontramos países como Uganda, con una enorme influencia de pastores ultrarreligiosos, que ha intentado en varias ocasiones aprobar la ley más restrictiva contra los derechos de las personas homosexuales, la conocida como "matagays". Dicha norma no sólo prevé pena de muerte en algunos casos (como que uno de los homosexuales tenga el VIH) sino que dice que cualquiera que "aconsejase o ayudase a otra persona a cometer actos de homosexualidad" (por ejemplo, alquilar una habitación a un homosexual) se enfrentaría a siete años de prisión.

En Nigeria, otro ejemplo de represión contra los homosexuales, la pena por mantener relaciones con personas del mismo sexo es de 14 años de cárcel.

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