Sociedad

40 mil nicaragüenses refugiados en Costa Rica

El Gobierno costarricense intenta hacer frente a la oleada migratoria mientras afronta una crisis fiscal que amenaza la estabilidad económica del país.

Crédito: CARLOS HERRERA / EL PAIS

Crédito: CARLOS HERRERA / EL PAIS

Una misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA visitó Costa Rica a mediados de octubre para constatar la situación de estos migrantes. En un informe publicado a inicios de noviembre afirmaron que más de 40.000 nicaragüenses se han refugiado en ese país desde abril, en el peor éxodo sufrido en Centroamérica desde los años ochenta, cuando la región estaba desangrada por guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Honduras. Luis Vargas, relator de la CIDH para los refugiados, explicó en San José las condiciones en las que viven muchos de esos migrantes. “Hay gente que está aguantando hambre, no tienen vivienda. A pesar de los esfuerzos que está haciendo el Gobierno de Costa Rica por tratar de procurarles un albergue, ellos (los migrantes) dicen que están viviendo situaciones muy precarias”.

Muchos nicaragüenses duermen en el suelo en el Parque La Merced, de San José. Otros se refugian en las afueras de la ciudad, donde hasta 14 personas sobreviven con precariedad en una casa hecha de láminas de zinc y cartones.

En momentos cuando la atención del mundo está puesta en la caravana de migrantes centroamericanos que pretende llegar a Estados Unidos –y de las amenazas del presidente Donald Trump contra los gobiernos de Centroamérica para que detuvieran ese éxodo–, las autoridades de Costa Rica se enfrentan casi en solitario a la crisis abierta en su país por las decenas de miles de nicaragüenses que piden refugio. El Gobierno del presidente Carlos Alvarado ha tenido que hacer frente al éxodo en una difícil situación interna, por la discusión de una reforma fiscal que desató una huelga de trabajadores públicos que puso en jaque a su Gobierno. A pesar de ello, las autoridades migratorias han abierto sus fronteras a los migrantes de Nicaragua, han establecido albergues para recibirlos y procesan miles de solicitudes de refugio. Raquel Vargas, directora de Migración, admite que de continuar la crisis política en Nicaragua, podrían enfrentar una situación migratoria más difícil. “Que en este momento estemos contenidos y que tengamos nuestro plan de atención, no quiere decir que en una situación más crítica requiramos apoyo internacional”, explica en San José. “Hemos tratado de mantener la calma, de atender a la población con los recursos que tenemos, de convocar a la cooperación internacional, pero sí es posible que en algún momento haga otro tipo de llamado a nivel internacional”.

Los nicaragüenses consultados en San José afirman que no pretenden quedarse en Costa Rica, pero tienen miedo de regresar a Nicaragua y ser detenidos por haber participado en las manifestaciones, porque en su país las autoridades han encarcelado a 400 personas en el marco de las protestas, según la CIDH de la OEA. Piden más presión internacional contra el régimen de Ortega. Juan Gabriel Mairena, el hombre que daban por muerto en San Pedro de Lóvago, asegura que solo regresará a Nicaragua cuando “Daniel Ortega esté preso”.

Fuente