Pobreza

Maltrato durante el parto: Un abuso común en países de bajos ingresos

Las mujeres jóvenes y con menos educación en Ghana, Guinea, Myanmar y Nigeria enfrentan desde desatención hasta abusos físicos y discriminación durante el parto, según un nuevo estudio médico.

Crédito: UNFPa Bangladesh / Allison Joyce

Crédito: UNFPa Bangladesh / Allison Joyce

Un nuevo estudio liderado por la Organización Mundial de la Salud concluye que más de un tercio de las mujeres en cuatro países de bajos ingresos sufrieron maltratos durante el parto en centros sanitarios.

La investigación, publicada este miércoles en la prestigiosa publicación médica The Lancet, determina que fueron las mujeres más jóvenes y con menos educación las que corrieron un mayor riesgo de padecer atropellos como "abusos físicos y verbales, estigmatización y discriminación, procedimientos médicos realizados sin su consentimiento, uso de la fuerza durante los procedimientos y el abandono o la desatención de los trabajadores sanitarios durante el alumbramiento".

La pesquisa tuvo lugar en Ghana, Guinea, Myanmar y Nigeria y reveló que el 42% de las más de 2000 mujeres que fueron parte del estudio sufrieron malos tratos físicos o verbales, estigmatización y discriminación. Un 14% fueron víctimas de abusos físicos -como ser abofeteadas o golpeadas- y también se realizaron cesáreas no consentidas, episiotomías (cortes quirúrgicos realizados en la abertura de la vagina durante el parto) y exámenes vaginales sin conformidad.

Todos estos atropellos van en contra de las pautas de la Organización Mundial de la Salud que fomenta un cuidado respetuoso de la maternidad que mantenga "la dignidad, la intimidad y la confidencialidad, garantice la ausencia de daños y malos tratos, y permita una elección informada y un apoyo continuo durante el parto y el alumbramiento".

Aparte de los físicos, un 38% de las 2016 mujeres sufrieron altos niveles de abuso verbal - la mayoría de las veces sufrieron gritos o burlas y fueron regañadas. Además, once mujeres experimentaron estigma o discriminación relacionada con su raza o etnia.

Ante esta coyuntura, la Organización considera que los programas de salud "deben rendir cuentas y deben disponer de recursos suficientes para proporcionar una atención maternal de calidad y accesible, así como políticas claras sobre los derechos de la mujer. Los encargados de prestar servicios sanitarios también necesitan apoyo y capacitación para garantizar un trato compasivo y digno a las mujeres".

Estrategias recomendadas por la OMS:

Reestructurar las dependencias laborales para satisfacer las necesidades de las mujeres, incluyendo la privacidad y el compañerismo laboral

Mejorar el sistema de consentimiento informado en todas las operaciones médicas

Proporcionar la orientación y el apoyo necesarios a los trabajadores para ayudarles a prestar una atención de mejor calidad

Permitir que todas las mujeres que lo deseen tengan un acompañante elegido por ellas durante todas las tareas del parto y el alumbramiento

Aumentar la presión pública de prestación de servicios de maternidad de primera calidad que proporcionen atención centrada en la mujer y que no toleren ninguna forma de maltrato

Del mismo modo, se llama a las asociaciones profesionales también a desempeñar "un papel crucial en la defensa y el apoyo de una atención respetuosa" entre las parteras, obstetras y otros proveedores de servicios maternales.

Igualmente, les insta a colaborar en la identificación y denuncia sistemática de los malos tratos durante el parto y que se apliquen las medidas apropiadas a nivel nacional."

Los resultados del estudio deberían utilizarse para orientar las políticas y los programas con el objetivo de garantizar que todas las mujeres tengan experiencias positivas en el embarazo y el parto, con el apoyo de personal sanitario capacitado dentro de un marco de sistemas sanitarios que funcionen correctamente", concluye la Organización Mundial de la Salud.

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