Medio Ambiente

Una imagen muestra más de 100 piezas de plástico que le causaron la muerte a una tortuga marina

El pequeño ejemplar fue encontrado en una de las playas de Florida, donde cada año anidan miles de ejemplares.

Crédito: Gumbo Limbo Nature Center, Inc. / Facebook

Crédito: Gumbo Limbo Nature Center, Inc. / Facebook

Una pequeña tortuga marina murió por la alta presencia de plásticos que se encuentra en los océanos. El caso fue informado por el Centro natural Gumbo Limbo, famoso por las campañas de protección hacia las tortugas marinas que lleva adelante en las playas al sur de Florida.

El reptil fue rescatado por Emily Mirowsky, de 29 años, quien lo encontró en la playa Boca Raton. Según dijo, el animal apenas se movía pese a contar con un caparazón en buenas condiciones.

La tortuga era tan pequeña que le cabía en la palma de la mano. Mirowsky la tomó y la traslado al refugió, donde se le hizo una autopsia: el examen determinó que tenía en su interior más de 100 piezas de plástico.

El centro compartió en redes sociales una fotografía en la que se observa a la tortuga recostada sobre una mesa y a su lado, una muestra de los deshechos que hallaron en su estómago.

“Esta tortuga, que cabría en la palma de tu mano, había comido 104 piezas de plástico. Este es un triste recordatorio de que todos debemos hacer nuestra parte para mantener nuestros océanos libres de plástico“, escribió Gumbo Limbo Nature Centrer en su cuenta de Facebook.

El grupo ambientalista reportó que este no es un caso aislado, pues cada año cientos de pequeñas tortugas llegan a la costa de Florida en condiciones precarias, y aunque reciben atención médica, no todas sobreviven. En el 100% de los lavados intestinales que practican se encuentran restos de plásticos.

Las playas de Florida conforman un hábitat ideal para que cinco especies de tortugas marinas formen sus nidos: la tortuga boba (Caretta caretta), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga lora (Lepidochelys kempii) y la tortuga carey (Eretmochelys imbricata). Todas ellas se encuentran en peligro de extinción o bajo amenaza, según la Ley de Especies en Peligro.

La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida y la asociación de protección ambiental recordaron además que estos reptiles se encuentran en temporada de anidación, por lo que es fundamental su cuidado.

El proceso de anidamiento en el miles de tortugas llegan a las playas del sur del estado para poner sus huevos, comenzó el 1 de marzo y termina el 31 de octubre. En ese periodo, las cuatro especies inundan las costas del estado, siendo la tortuga boba la que predomina.

De acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), el 52% de las tortugas marinas de todo el mundo han ingerido desechos plásticos debido a que los confunden con medusas, algas u otras especies que son parte de su dieta.

En su último reporte, publicado en julio, señaló que la ingesta de un solo artículo plástico afilado puede romper sus órganos internos, mientras que las bolsas pueden causar obstrucciones intestinales. Aunque esto no las llegue a matar, si impide un normal desarrollo, que impacta en el crecimiento y en una reproducción más lenta.

Los microplásticos que consumen provienen de las fibras sintéticas de la ropa, productos de belleza y limpieza, y productos de higiene personal, así como medicamentos, instrumentos para pescar y deshechos plásticos de uso diario o industriales.

De acuerdo a las estadísticas de ONU Medio Ambiente, el mundo produce aproximadamente 300 millones de toneladas (40 kilos por persona) de residuos plásticos cada año y actualmente solo el 14% se recolecta para el reciclaje.

Los científicos estiman que ocho millones de toneladas de desechos plásticos llegan a los océanos cada año, por lo que si no se deja de arrojar residuos, en 2050 el océano tendrá más plástico que peces.

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