Medio Ambiente

Turismo mundial contaminante

El estudio, publicado la revista científica Nature Climate Change, evaluó 189 países.

La huella de carbono del turismo mundial aumentó cuatro veces más de los que se creía hasta ahora, según un estudio publicado en Australia, que le atribuyó el 8 por ciento de las emisiones de gases contaminantes del mundo.

La investigación, de la Universidad de Sídney, es la primera que cuantifica el aporte del turismo a la emisión de gases de efecto invernadero a lo largo de la cadena de suministro.

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Según el trabajo, el turismo aportó entre 3,9 y 4,5 Gigatoneladas de CO2-equivalente, y su crecimiento fue más rápido que el del comercio internacional.

¿Hora pico? Parece que estas góndolas tienen problemas para transitar por los canales de Venecia REUTERS/Manuel SilvestriVenecia colapsada de turistasREUTERS/Manuel Silvestri

Estudios anteriores obtuvieron valores más bajos, según los investigadores. Por ejemplo, uno de 2010 calculó que el turismo generaba 1.120 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), equivalente a lo que suponía entonces un 3 por ciento de las emisiones totales globales.

"Sin embargo, estos análisis no incluían las cadenas de suministro basadas en el turismo y por lo tanto no presentan una huella de CO2 real", señalan.

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"Nuestro análisis es la primera mirada mundial sobre el verdadero costo del turismo, incluyendo elementos de consumo como comidas en restaurantes y suvenires", dijo su autora, Arunima Malik.

En total el turismo es responsable de casi una décima parte de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo, añadió el estudio.

Turistas más contaminantes

El estudio, publicado la revista científica Nature Climate Change, evaluó 189 países, incluidos Estados Unidos, China, Alemania e India, los que más contribuyen a estas emisiones, seguidos por mexicanos, brasileños, canadienses y japoneses.

Los pequeños estados insulares también atraen una desproporcionada cuota de emisiones de carbono, debido a su pequeña población y la llegada de turistas extranjeros.

AFP PHOTO / NOEL CELISLa semana pasada, la isla de Boracay, Filipinas, cerró al turismo por los altos niveles de contaminación/ AFP PHOTO / NOEL CELIS

En países como Maldivas, Mauricio, Chipre o Seychelles, el turismo internacional representa entre el 30 y el 80 por ciento de las emisiones nacionales.

El líder de la investigación, Manfred Lenzen, dijo que un factor clave de la huella del turismo son los viajes aéreos y que esta previsiblemente aumentará a medida que la demanda y las mejoras tecnológicas hagan los viajes de lujo más asequibles.

A medida que aumenta el bienestar, aumentan también incluso de manera desproporcionada las emisiones de gases contaminantes por los viajes turísticos: con un producto interno bruto de más de 40.000 dólares per cápita, un aumento del bienestar del 10 por ciento conduce a un incremento de la huella de carbono por los viajes de hasta un 13 por ciento.

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De cara al futuro

La coautora del estudio, Ya-Yen Sun, de la Universidad de Queensland y la Universidad Cheng Kung de Taiwán, instó a incluir el turismo en los planes contra el cambio climático, y aplicar impuestos o planes de intercambio de emisiones para la aviación.

Los investigadores pronosticaron que, siendo optimistas, el aumento de las emisiones por los turistas podría restringirse a los 5.000 millones de toneladas para 2025.

Volar menos, pagar más, una de las fórmulas para reducir el crecimiento de las emisiones relacionadas con el turismo.

Sin embargo, si no cambia nada en la tendencia actual, las emisiones relacionadas con el turismo podrían alcanzar los 6.500 millones de toneladas de CO2 en siete años, ya que en los últimos años "la demanda de viajes por parte de los consumidores ha crecido mucho más rápido que el consumo de otros productos y servicios", explican.

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En general los investigadores recomiendan volar menos y pagar más como medida de compensación por la huella de carbono. Existen diferentes agencias que se dedican a compensar la huella de carbono, que con el dinero que reciben apoyan proyectos de energías renovables. También son importantes los impuestos al CO2 o el comercio de emisiones, especialmente en el caso de la aviación, para reducir las emisiones del turismo, según Ya-Yen Sun.

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