Medio Ambiente

Por el cambio climático aumentan los partos prematuros

Un nuevo estudio publicado en Nature Climate Change muestra que entre 1969 y 1988 en EE.UU. unos 25.000 bebés nacieron cada año antes de tiempo debido a las altas temperaturas.

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Se ha demostrado que el parto prematuro está asociado con problemas de salud en general y a nivel cognitivo en particular en periodos más avanzados en la vida de los bebés. Hay una serie de riesgos ambientales que aumentan las probabilidades de una gestación más corta, como es la contaminación del aire. Ahora también se sabe que el calor hace que los niños nazcan antes.

Así lo indica un estudio publicado en Nature Climate Change , donde sus autores muestran que entre 1969 y 1988 en EE.UU. una media de 25.000 bebés nacieron antes de tiempo cada año debido a las altas temperaturas. Los resultados se traducen en una pérdida anual de 150.000 días de gestación.

Los autores explican que un clima cálido puede causar un aumento en los partos el día de la exposición al calor, adelantándose la fecha de los nacimientos hasta dos semanas. Esta nueva investigación advierte que es probable que la mayor exposición a un clima caluroso debido al cambio climático perjudique la salud infantil.

El objetivo del estudio era medir la relación coetánea entre la temperatura ambiente y el riesgo de parto hacia el final del embarazo y así estimar el impacto del calor extremo en la gestación. Para ello Alan Barreca, profesor asociado del Instituto de Medio Ambiente y Sostenibilidad en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, EE.UU.) y Jessamyn Schaller, profesora asociada de Economía en la Universidad Claremont McKenna (EE.UU.), utilizaron cambios estimados en las tasas de natalidad diarias durante un período de 20 años aproximadamente, entre 1969 y 1988.

La muestra empleada incluyó 56 millones de nacimientos. Según explican Barreca y Schaller en el artículo del estudio, “supone una cobertura espacial y temporal mucho mayor que otros estudios que correlacionan la temperatura con la duración de la gestación”.Los datos se obtuvieron en los diferentes condados de EE.UU., el país desarrollado con más partos prematuros.

Con ello los investigadores querían cuantificar el número total de días perdidos de gestación asociados con el calor. El modelo que diseñaron los autores para tal fin comparaba las tasas de natalidad en un día caluroso particular en un condado determinado con las tasas de natalidad en el mismo condado en otros años en que ese día no fue tan caluroso.

“Con este nuevo método, en realidad no necesitamos datos sobre longitudes gestacionales, que son difíciles de medir. Solo necesitamos datos de las fechas de nacimiento. Esto es especialmente importante si queremos estudiar el impacto del calor extremo en las mujeres embarazadas en países en desarrollo, como Kenia, donde la fecha de nacimiento será más fácil de recopilar con encuestas”, explica Barreca.

Investigaciones previas ya habían sugerido que un clima caluroso conduce a una aceleración del parto y a gestaciones más cortas. Sin embargo, se desconocía exactamente cuántos días de embarazo se perdían debido a un aumento de temperatura.

Los investigadores estimaron que las tasas de natalidad aumentaban en un 5% en los días con una temperatura máxima superior a 32,2° C. La reducción promedio en la duración de la gestación fue de seis días, aunque algunos nacimientos experimentaron una pérdida de hasta dos semanas.

Según sus cálculos solo un día de calor adicional por año, si se experimenta en todo el país, daría lugar a aproximadamente 5.000 días de gestación perdidos en total. Por cada año llegarían a ser unos 150.000 los días perdidos de gestación en EE.UU. sobre el periodo de muestra.

Barreca y Schaller también hallaron que en los lugares donde el clima cálido era más común no afectaban tanto en las tasas de natalidad las altas temperaturas y que el aire acondicionado revertía en su mayoría el efecto del calor, sobre todo por la noche cuando las temperaturas eran más bajas.

Los autores infieren que, según las proyecciones climáticas, se podrían perder anualmente 250.000 días gestacionales adicionales para fines de siglo solo en EE.UU.. Para ellos estos resultados son importantes dada la evidencia emergente de que la salud a edades tempranas tiene un efecto duradero sobre la salud y los resultados cognitivos a largo plazo.

“Deberíamos estar estudiando cómo proporcionar aire acondicionado a las mujeres que viven en hogares de bajos ingresos. Un resultado clave de nuestro estudio es que el aire acondicionado puede ayudar a proteger la salud materna. Pero el aire acondicionado es caro. Por lo tanto, debemos estudiar formas de ayudar a las mujeres de todos los niveles de ingresos”, explica Barreca.

Para el investigador una buena política climática debería combatir el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y ayudar a prepararse para unas temperaturas más elevadas en el futuro. Barreca añade que este estudio ofrece importantes consejos de salud sobre a quién proteger (mujeres embarazadas en el tercer trimestre) y cómo protegerlos (aire acondicionado).

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