Medio Ambiente

Nadie esta a salvo de ser victima de catástrofes naturales

La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR) ha recordado que las catástrofes naturales son "inevitables" y que "nadie está a salvo de ser víctima" de una de ellas.

inundacion

Según los datos facilitados por UNISDR, durante los últimos 20 años más de 1,35 millones de personas perdieron la vida en situaciones de este tipo y más de 4.000 millones fueron heridas, se quedaron sin hogar, tuvieron que desplazarse o recurrieron a algún tipo de ayuda.

La UNISDR explica que la mayoría de víctimas se debe a sucesos meteorológicos -sobre todo, a las inundaciones, las tormentas y la olas de calor, que han duplicado sus cifras en los últimos 40 años- y geofísicos -como los terremotos, los tsunamis o las erupciones volcánicas-.

Los seísmos destacan como una de las causas principales del elevado número de fallecidos en los siniestros de los últimos decenios: desde los 75.000 muertos en Perú con el temblor de 1970 hasta los 300.000 de Haití por el de 2010.

Especialmente devastadores fueron también el terremoto -y su maremoto asociado- de 2004 que dejó unas 230.000 víctimas en una docena de países africanos y especialmente asiáticos como Indonesia o Tailandia, y el que en 1976 afectó a China y causó otros 242.000 muertos además de borrar del mapa la ciudad de Thangshan.

Los expertos de la UNISDR llaman la atención sobre las consecuencias del cambio climático, al cual se achacan otros problemas de consecuencias funestas como los generados por las temperaturas extremas en forma de olas de frío o de calor.

Así, en el invierno de 1998, casi 700 personas murieron en Europa oriental por culpa de una de las peores olas de frío registradas, mientras que, en agosto de 2003, las autoridades europeas cifraron entre 40.000 y 70.000 las víctimas de la tremenda ola de calor que barrió el oeste de Europa: de ellas, 141 fueron españolas.

Así las cosas, la III Conferencia Mundial de las Naciones Unidas celebrada en Sendai (Japón) en marzo de 2015 fijó el desde entonces conocido como Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030.

Para cumplir estas prioridades, contempla medidas como la recopilación y análisis de datos, el fortalecimiento de bases de referencia con información fiable, la concienciación ciudadana, la promoción del diálogo y cooperación entre comunidades científicas y tecnológicas o la creación de foros de coordinación política.

Además, la UNISDR fijó siete metas, de las cuales la campaña de 2018 trabaja actualmente en la tercera: la reducción de las pérdidas económicas causadas directamente por los desastres y la concienciación de que éstas tienen también un costo humano.

Fuente: EFEverde