Medio Ambiente

México: La contaminación obliga a suspender las clases

La Secretaría de Educación y la UNAM ordenan el cierre de los centros en Ciudad de México y los municipios aledaños para este jueves y el Gobierno mantiene un día más el plan de emergencia ambiental.

Crédito: EL PAÍS / HECTOR GUERRERO

Crédito: EL PAÍS / HECTOR GUERRERO

La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha ordenado que se suspendan este jueves las clases de los alumnos de primaria de Ciudad de México y las localidades que rodean a la capital, esto afectará a más de un millón y medio de niños. A esa decisión se ha sumado la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que cuenta con más de 356.000 alumnos y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), con más de 64.000 matriculados. Es la primera vez que se emite esta medida este año, después de cinco días seguidos de altos niveles de contaminación que han vuelto tóxico el aire que se respira en el Valle de México.

El Gobierno de la capital, junto con los municipios aledaños, mantendrá además este jueves la doble alerta ambiental por los altos índices de ozono y de partículas menores a 2.5 micrómetros (Pm 2.5), que implica medidas de emergencia como evitar hacer deporte al aire libre y restringir la cantidad de vehículos hasta que se restablezca la situación. Un estado de emergencia con restricciones en la vida cotidiana de la capital, tanto para los habitantes como para los vehículos, que suma este jueves tres días consecutivos.

La SEP ha informado en un comunicado que la medida de momento solo se aplicará este jueves y tiene la "finalidad de salvaguardar la salud" de los alumnos y además sirve para contribuir a mejorar las condiciones ambientales de la capital, pues el cierre de colegios disminuye el tráfico. En ese mismo comunicado, la Secretaría recomienda a las familias que eviten que sus hijos realicen actividades físicas y que, en general, "eliminen cualquier actividad al aire libre, incluidas las cívicas, culturales y de recreo". Para los menores con problemas respiratorios y cardiovasculares les sugiere que directamente "no salgan de casa".

Los altos índices de partículas Pm 2.5 han sido provocadas por una veintena de incendios ocurridos este fin de semana y no tanto por la combustión de los vehículos, como había sido habitual hasta ahora, incrementando los niveles de ozono. El martes, no obstante, los niveles de ozono fueron lo suficiente alarmantes como para decretar una segunda contingencia y restringir el número de coches en las calles.

Las consecuencias para la salud del aire que se respira estos días son graves: "El Gobierno sabe que estas partículas generan problemas en aquellos con enfermedades pulmonares, quienes padecen alergias, rinitis, conjuntivitis y también para quienes no lo padecen tienen molestias: irritamiento de ojos o escurrimiento nasal, pues el cuerpo se defiende de estos elementos tóxicos", explica el experto en toxicología ambiental y daño respiratorio Carlos Falcón.

"No se lo están tomando lo suficientemente en serio, simplemente se han mantenido las cosas como van y no vemos un avance sustancial en todas las medidas que se han propuesto para mejorar la calidad del aire", apunta el investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera, Ricardo Torres. "Sí sabíamos que esto podía pasar. Hay malas condiciones de dispersión de contaminantes, pero también una respuesta lenta de las autoridades: durante este fin de semana y hasta este martes tuvimos problemas de turbiedad atmosférica y según lo que hemos calculado, en una semana rebasamos la norma de la OMS 150 veces", añade Torres.

La capital vivirá este jueves su tercer día consecutivo de alerta ambiental, un instrumento que activa una serie de medidas urgentes para reducir drásticamente los niveles de contaminación. La denominada contingencia ambiental se activa cuando se superan los 150 puntos y ha sido implementada este año cinco veces, aunque esta ha sido la más duradera. Las medidas incluyen recomendaciones como evitar actividades en el exterior y, en el caso de grupos vulnerables, permanecer en casa. Además, se ordena la detención de los vehículos de transporte de materiales de construcción abiertos que no tengan lona de cobertura y la suspensión de las actividades de establecimientos que utilicen leña o carbón, entre otras normas. También se han impuesto para este jueves restricciones a los coches con holograma (pegatina de verificación) 2 y está prohibido que circulen aquellos vehículos con holograma 1 cuya terminación de matrícula acabe en par, además de todos los coches con engomado verde y terminación de placa en 1 y 2. Se estima que por la capital circulan alrededor de cinco millones de coches, según cifras del Instituto Nacional de Estadística.

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