Medio Ambiente

La inacción climática lleva a un aumento de temperaturas de 3°C

Un total de 112 países prevén actualizar antes del 2020 sus planes para luchar contra el calentamiento, pero no algunas de las grandes potencias.

Crédito: Eric Feferberg / AFP

Crédito: Eric Feferberg / AFP

Los actuales esfuerzos mundiales para mitigar la crisis climática se quedan cortos. Muy cortos. La Tierra va camino de registrar aumentos de temperaturas que superan el umbral de seguridad climática. Las buenas intenciones de los gobiernos expresadas en Paris (2015) no superan el examen de los expertos de la ONU; que han analizado con lupa las contribuciones previstas.

Un nuevo informe de las Naciones Unidas (The Heat Is On: Taking Stock of Global Climate Ambition) revela que casi todos los países con altos niveles de emisiones de gases invernadero se están quedando rezagados en la lucha para afrontar al crisis climática con relación a las metas del Acuerdo de París.Por lo tanto, deben intensificar sus esfuerzos.

Sobre la base de los actuales planes de acción climática, las emisiones de gases de efecto invernadero aumentarán en un 10,7% por encima de los niveles de 2016 para el año 2030. Esta cifra conduciría a un aumento de temperaturas de al menos 3 ºC respecto a las de la época preindustrial.

Este aumento es el doble de la meta marcada como techo por los gobiernos en 2015 en París y entra en total contradicción respecto al llamamiento efectuado por el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, a favor de aplicar recortes profundos para limitar el calentamiento global a 1,5 ºC .

Este es el informe más completo realizado hasta la fecha sobre las promesas de acción recogidas en el Acuerdo de París y ha sido publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

El informe distingue situaciones diferentes entre grupos de países.

Al menos 112 países se han comprometido a actualizar sus planes para luchar contra el calentamiento global para el año 2020.

En este capítulo se incluye a muchos de los países en desarrollo, que son los más vulnerables al cambio climático (aunque los menos responsables de él).

En conjunto, estos 112 países representan sólo el 53% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Dentro de este grupo de 112 países, 75 naciones, que representan el 37% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, tienen previsto aumentar sus ambiciones climáticas en sus próximos planes de acción climática nacional (NDCs, en el argot técnico). Por su parte, las 37 naciones restantes, que representan el 16% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, han manifestado simplemente su intención de “actualizar” sus planes existentes con nuevos datos, información y/o supuestos.

Asimismo, 71 países, que representan el 21% de las emisiones –y que incluyen la mayor parte de las naciones desarrolladas- se manifiestan de manera más ambigua. No tienen claro qué van a hacer. Todavía tienen que precisar si van a hacer esta revisión.

Finalmente, un total de 14 naciones, que aportan el 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, han hecho saber a la ONU que no tienen la intención de revisar sus planes actuales para luchar contra el calentamiento global. No van a presentar nuevas promesas en el año 2020 (cumbre de Londres). En este grupo hay que tener en cuenta que algunas naciones situaron ya, en el 2015, objetivos ambiciosos y que les puede resultar duro hacerlo de nuevo, argumentan los autores del informe con un tono que suena a disculpa.

El informe concluye que, aunque la acción climática desde París se ha acelerado, queda lejos de la transformación necesaria para limitar los impactos del cambio climático, y que no tiene precedentes.

Achim Steiner, administrador del PNUD declaró: “Desde que se firmó el Acuerdo de París en 2015, muchos países -incluidos los más vulnerables- han adoptado medidas audaces para construir un futuro resistente, perdurable y con bajas emisiones de carbono para nuestro planeta. Están demostrando cómo ganar la carrera contra el cambio climático. Todos los demás tienen que dar un paso adelante, y rápido.

Achim Steiner avanzó el compromiso del PNUD de intensificar la acción climática y anunció una nueva campaña (Climate Promise) para apoyar a 100 países a mejorar sus compromisos nacionales sobre el clima para 2020.

Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. declaró: “Sin una acción transformadora y sistémica, no mantendremos a salvo a nuestro planeta y a nosotros mismos. Algunas naciones ya se han fijado metas muy ambiciosas. Otros están buscando los modos de hacerlo. Es hora de que el resto del mundo se una y apoye sus ambiciones”.

El informe también considera positivos los movimientos registrados en la sociedad civil (ciudades, regiones, empresas...) deseosos de contribuir a la solución del problema.

Incluso cita como ejemplo de esta movilización el movimiento de justicia climática de los jóvenes, inspirado en la activista adolescente Greta Thunberg y Jamie Margolin, quienes están presionando a los líderes mundiales para que se sumen a esta acción antes del 2020.

El informe ha sido presentado en vísperas a la Cumbre del Clima que ha organizado la ONU para el próximo lunes, día 23, en Nueva York, y en el que se espera la presencia de decenas de jefes de Estado.

Estos dirigentes deberán comunicar cuáles son sus intenciones ante la exigencia de que deben presentar nuevas promesas o planes de acción climática adicionales a los presentados en París en el 2015.

Estos planes dibujan sus estrategias para reducir o frenar las emisiones en un horizonte hasta el año 2025 o 2030, según los casos.

El objetivo estratégico global demandado por los expertos es que los grandes países asuman como meta lograr que para el año 2050 se consiga la neutralidad climática: es decir, que el balance de las emisiones de gases sea 0, o se aproxime lo máximo posible con el fin de lograr una descarbonización de las economía.

Los expertos de la ONU se muestran alarmados ante el hecho de que las temperaturas ya han subido aproximadamente 1 ºC por encima de las de la época preindustrial y que los últimos cuatro años han sido los más calurosos (incluyendo el mes de julio del 2019, que ha sido el mes más caluroso de todos).

El informe destaca el ejemplo de algunos países (12) que han diseñado una estrategia a largo plazo y que es compatible con el Convenio de Cambio Climático. Entre estas naciones están Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá, México, Estados Unidos y así como algunos de los más altamente vulnerables países como Fiji o las Islas Marshall. Esta es una prometedora señal de las decenas de naciones que ya han indicado que planean lograr la neutralidad climática.

Hay evidencias fortísimas de un cambio climático dañino, manifestado en la destrucción de los corales de arrecife, el deshielo del mar helado en el Ártico, la subida del nivel del mar, mientras sequías, inundaciones y huracanes experimentan un crecimiento más severo.

Guterres quiere que los gobiernos frenen la subida de emisiones para que ésta tenga su pico máximo en el año 2020 y confía en que esta Cumbre se reciban promesas acordes y coherentes con un objetivo global que reduzca las emisiones mundiales un 45% para el año 2030. De este modo,se conseguiría estar en la senda correcta para el 2050 y alcanzar el Acuerdo de París (un aumento máximo de temperaturas de 1,5 ºC).

Guterres urge a los países a que frenen las ayudas y los subsidios a los combustibles fósiles, dejen de construir plantas de carbón a partir de 2020 y establezcan un precio a las emisiones de carbono para desincentivar el uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas), hoy claramente bonificados en muchos países.

La Agencia Internacional de la Energía acaba de señalar que las emisiones de CO2 relacionadas con la energía crecieron un 1,7% en el 2018 con respecto al 2017, lo que constituye la tasa más alta de crecimiento desde el 2013.

Esta agencia también ha alertado de un cierto frenazo en la extracción de nuevas fuentes renovables después de dos décadas de crecimiento.

No obstante, en todo el mundo, el precio de los paneles solares y de la energía eólica han reducido drásticamente. Y en muchas partes del mundo, las fuentes renovables son ahora la fuente de suministro con más bajo coste entre las nuevas instalaciones de generación, según la agencia.

En la reunión del G20, que se celebró el pasado mes de junio en Japón, los jefes de Estado acordaron que “para el 2020 tenemos el propósito de comunicar, actualizar o mantener nuestros planes de acción climática nacionales”, teniendo en cuenta que serán necesarios esfuerzos adicionales en el futuro.

El Acuerdo de París invitó a los países a que de nuevo, en el año 2020, describan sus planes de acción climática para lograr el objetivo de las emisiones cero para sus economías en las próximas décadas.

Los países deben actualizar sus planes de acción climática cada 5 años (siempre con un objetivo de ambición al alza). Y la primera oportunidad para hacerlo será en el año 2020.

El informe de la ONU destaca que, paradójicamente, las naciones en vías de desarrollo son las que están haciendo un esfuerzo relativo mayor.

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero totalizaron 50.800 millones de toneladas de CO2 en el 2016, un 48% más de las registradas en 1990, según el análisis del Convenio de Cambio Climático.

El abastecimiento energético, sobre todo desde las plantas térmicas de carbón hasta las refinerías, es la principal fuente de estas emisiones. Aportaron el 34% de esas emisiones mundiales en el 2016, frente a las aportadas por la industria (22%) y el transporte (14%).

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