Medio Ambiente

Grupos ambientalistas rechazan nuevamente las represas patagónicas

En una audiencia pública en Santa Cruz, cuestionaron la ejecución de las hidroelécticas.

Foto: INFOBAE

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A pesar del vertiginoso avance de las obras de las represas patagónicas sobre el río Santa Cruz, un abroquelado frente ambientalista, esta vez netamente local, volvió a cuestionar este miércoles en muy duros términos la ejecución del controversial complejo hidroléctrico, en el cual ya se llevan invertidos unos USD 1000 millones financiados por China.

El nuevo rechazo a las represas se escuchó a lo largo de cuatro horas durante una álgida audiencia pública convocada por la Secretaría de Ambiente de Santa Cruz en la localidad de Piedra Buena.

Allí se discutió el impacto ambiental que ocasionaría el trazado del tendido eléctrico de 500 kv para conectar a las presas Cóndor Cliff y La Barrancosa con la Estación Transformadora río Santa Cruz, que transportará la energía al Sistema de Interconectado Nacional.

Unas 15 encendidas disertaciones de especialistas y activistas ambientales manifestaron en forma unánime su rechazo al argumentar, entre otras cuestiones, el daño irreparable que el tendido eléctrico producirá sobre especies endémicas migratorias al borde de la extinción, como el macá tobiano, y también en otras menos estudiadas en la región, como el cauquén colorado, la gallineta chica y el chorlito ceniciento.

Estas aves, según expusieron representantes de las ONG locales Río Vida, Río Santa Cruz Libre y Movimiento Patagonia Libre, junto al investigador Kini Roesler, de Aves Argentinas, quien se manifestó mediante un video, migran en su mayoría en vuelos nocturnos y en distintas direcciones con lo cual durante sus largos desplazamientos podrían verse amenazados al colisionar con los cables de alta tensión, lo que aceleraría la desaparición de estas especies.

En el caso del críticamente amenazado macá tobiano, un ícono de la biodiversidad presente sólo en Santa Cruz, que se desplaza en invierno 1.000 kilómetros de este a oeste, en vuelos de siete días, desde la meseta hacia el estuario para protegerse de las nevadas, el trazado del tendido eléctrico supone, según los ambientalistas, "un acta de defunción para una especie" para la cual, paradójicamente, se creó tres años atrás el Parque Nacional Patagonia para frenar su extinción, esgrimieron.

Pero más allá de los argumentos ambientales, hubo también objeciones de forma y de fondo al estudio de impacto ambiental sobre ese trazado, que no fue presentado junto al de las represas, como impone la ley, sino por separado y una vez comenzadas las obras de las presas, "lo que describe—adujeron los disertantes— la irregularidad sobre cómo se vienen llevando adelante las obras de las hidroélectricas".

De esa forma, los ambientalistas locales aludieron de forma directa a medidas cautelares y recursos de nulidad interpuestos por ONG nacionales como Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Aves Argentinas y Banco de Bosques tanto en la Justicia Federal como en la Corte Suprema. Esos planteos esperan definiciones sobre la vialidad constitucional para la ejecución de las obras, que ya fueron frenadas y luego reanudadas.

En el caso del planteo de nulidad sobre todo el estudio de impacto ambiental del conjunto de las represas, el expediente ingresó en la Secretaría de Juicios Ambientales de la Corte Suprema de Justicia a la espera de un pronunciamiento.

En tanto, las controversias prometen continuar en la próxima audiencia pública para volver a discutir el tendido eléctrico, que deberá convocar esta vez el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) en los próximos meses.

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