Medio Ambiente

Europa: Dificultades para impulsar un impuesto al plástico

Pese a que nunca ha llegado a convertirse en una propuesta legislativa, algunos eurodiputados se resisten a la medida.

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El francés Benoit Hamon, cabeza de lista para las próximas elecciones europeas del partido que él mismo fundó Génération.s y ex candidato a presidir el Elíseo ha propuesto en su programa una nuevo impuesto al plástico a nivel europeo. Una medida que ya se ha planteado y que solo sobrevivió durante seis días, por falta de apoyo.

El comisario europeo de Presupuestos, Günther Ottinger, la puso sobre la mesa el 10 de enero de 2018 como una propuesta para paliar parte del agujero que la salida del Reino Unido de la UE dejaría en el presupuesto comunitario (entre 12.000 y 15.000 millones de euros al año). A la vez, buscaba luchar contra la contaminación del plástico. Y el 16 de enero, la Comisión Europea presentó su propuesta sobre el fomento de la Economía Circular sin que el impuesto estuviera entre las opciones.

Preguntado por qué la medida no había salido adelante, el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Jyrki Katainen, comentó que el colegio de comisarios “no ha encontrado todavía la forma de introducir un impuesto europeo al plástico”. Reconoció, en cambio, que “algunos Estados miembros han utilizado medidas fiscales para poder reducir las bolsas de plástico de un sólo uso y han funcionado bien” y “con ese mismo espíritu, buscaremos posibilidades” añadió. “Quizás consigamos un impuesto a escala europea, pero yo, sinceramente, tengo dudas”.

El impuesto al plástico, aunque nunca ha llegado a convertirse en una propuesta legislativa, también ha obtenido resistencia entre algunos eurodiputados. “La política fiscal sigue siendo una competencia de los Estados miembros”, dijo Mark Demesmaeker de la N-VA en el informe que elaboró como ponente sobre la propuesta definitiva planteada por la Comisión Europea. Y por eso “se opone a la introducción de un impuesto europeo sobre el plástico como potencial fuente de ingresos de la Unión Europea”, remarcó.

Incluso ha recibido críticas entre las ONG que luchan por proteger el medio ambiente. Rethink Europe, una asociación que agrupa a varias de estas organizaciones, publicó un informe el pasado mes de septiembre dejando clara su posición: “El principal objetivo de un impuesto al plástico (...) debe ser el de cambiar el comportamiento [de consumo]. Mientras a corto plazo, un nuevo impuesto puede generar importantes ingresos, depender de él a largo plazo puede acarrear consecuencias perversas, que lleve a los legisladores a oponerse a acciones ambiciosas para reducir su uso”.

Esta medida se ha substituido finalmente por una directiva que prohibe a partir de 2021 la venta de plásticos de uno solo uso, como cubiertos, vasos, platos, bastoncillos para los oídos o recipientes de poliestireno expandido como los recipientes de comida rápida.

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