Medio Ambiente

Europa: 422 mil muertes prematuras anuales por la contaminación del aire

Las emisiones provocadas por los vehículos de combustión en el transporte por carretera siguen siendo la principal causa de la mala calidad del aire en la Unión Europea.

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La calidad del aire ha mejorado en la Unión Europea en ellos últimos años pero se siguen registrando niveles de contaminación que superan los límites y directrices marcados por la propia UE y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según el informe anual La calidad del aire en Europa - 2018’ publicado este 29 de octubre por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

La contaminación atmosférica provocó la muerte prematura de 422.000 personas en 41 países de Europa en 2015 (año más reciente al que se refiere el informe), una cifra ligeramente inferior a la del año anterior pero aún demasiado elevada, según destaca la AEMA.

La exposición a partículas menores de 2,5 micras (PM2.5) fue responsable de alrededor de 391.000 muertes prematuras; unas 76.000 muertes prematuras estaban vinculadas a la contaminación por dióxido de nitrógeno y unas 16.400 a los niveles de ozono en las capas bajas de la atmósfera.

La AEMA considera que el número de muertes prematuras asociadas a la contaminación sigue siendo preocupante, aunque también recuerda que esta cifra se ha reducido en medio millón de defunciones anuales desde la década de 1990.

El transporte por carretera es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica en Europa, en especial por contaminantes nocivos como el dióxido de nitrógeno y las partículas, de acuerdo con el informe de la AEMA (La calidad del aire en Europa – 2018). Las emisiones de la agricultura, la producción de energía, la industria y los hogares también contribuyen a la contaminación atmosférica. El informe ofrece los últimos datos oficiales sobre la calidad del aire facilitado por más de 2 500 estaciones de medición de toda Europa en 2016.

Las partículas en suspensión (PM), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono troposférico (O3) son los contaminantes que causan mayor daño a la salud humana. Las altas concentraciones de contaminación atmosférica siguen teniendo un efecto negativo en los europeos, en especial en los que residen en zonas urbanas. Asimismo, la contaminación atmosférica tiene efectos económicos considerables, ya que acorta la vida, aumenta los costes médicos y reduce la productividad en todo el espectro económico por la pérdida de días de trabajo a causa de enfermedades. La contaminación atmosférica también afecta negativamente a los ecosistemas, por los daños que produce en suelos, bosques, lagos y ríos, y por la reducción de los rendimientos agrícolas.

Las políticas pasadas y actuales, así como los avances tecnológicos, han permitido avanzar de una manera lenta pero constante en la reducción de estos efectos negativos. Las estimaciones actualizadas que ofrece el informe indican que las concentraciones de partículas finas (PM2, 5) fueron responsables de unas 422 000 muertes prematuras en 41 países europeos en 2015, de las que cerca de 391 000 se produjeron en los 28 Estados miembros de la UE. En una evaluación más amplia incluida en el informe de este año, que se remonta a 1990, se observa que las muertes prematuras causadas por las partículas finas (PM2, 5) se han reducido en cerca de medio millón de casos al año. El motivo es la aplicación de las políticas europeas de calidad del aire y a la introducción de medidas, a escala nacional y local, que han permitido, por ejemplo, que los vehículos, la industria y la producción de energía sean más «limpios».

Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la AEMA, destaca en la página web de esta agencia oficial de la Unión Europea que, “la contaminación atmosférica es un asesino invisible y necesitamos intensificar nuestros esfuerzos para abordar las causas”. “Las emisiones del transporte por carretera suelen ser más perjudiciales que las de otras fuentes, dado que se generan a nivel del suelo y tienden a producirse en ciudades, cerca de las personas. Por eso es tan importante que Europa redoble sus esfuerzos para reducir las emisiones causadas por el transporte, la energía y la agricultura, y que invierta en hacerlas más limpias y sostenibles”, afirma Bruyninckx.

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