Medio Ambiente

Coca-Cola eliminará los anillos plásticos de sus packs de latas

La compañía adelanta al 2023 el objetivo de utilizar un 50% de material reciclado en sus envases y promete recuperar selectivamente todos los envases en el 2025.

latascoca

Coca-Cola ha decidido acelerar sus planes de reducción del uso de plástico en Europa Occidental. En este sentido, dejará de utilizar este material en los packs de latas de aluminio, las famosas “anillas”, que serán sustituidas por cartón. La previsión es que al acabar el año 2019, el 88% de las agrupaciones de latas ya prescindan de las “anillas” en Europa occidental y que el año que viene se siga trabajando para completar este objetivo.

“Tenemos que hacer algo, y hay que hacerlo mejor y más rápido”, reconoció el presidente para la región de la multinacional, Tim Brett, durante una presentación ante periodistas y organizaciones ecologistas celebrada en Londres.

El plástico que ahora recubre los packs de latas de 200 ml se sustituirá por cartón con certificación foresta PEFC.

Las “anillas” de plásticos había sido asociadas a impactos ambientales sobre todo en la fauna marina.

También se aligerará el peso de los envases y se eliminará el “film retráctil” que une las botellas de plástico de medio litro.

Brett aseguró que Coca-Cola como compañía se siente “mal” al ver cómo sus envases contribuyen a la contaminación del medio ambiente y ha apostado por revisar sus compromisos en materia de sostenibilidad.

La firma ha acordado que para 2023 el 50% de todas sus botellas de plástico comercializadas en Europa Occidental estén hechas con “plástico reciclado o renovable” (PET).

Esto es, dos años antes de lo previsto inicialmente.

A finales del 2018, el porcentaje que ya cumplía estos requisitos se situaba en el 28 %. En el caso de la Península Ibérica, la firma prevé alcanzar esta meta ya en 2022.

Desde Coca-Cola han incidido, no obstante, en que “no existe una solución fácil” para resolver los problemas medioambientales y todavía afrontan “dificultades tecnológicas” en algunas áreas.

En este sentido, la empresa anunció que ha conseguido fabricar una botella elaborada en parte con plástico reciclado procedente de los residuos marinos, recogidos en diferentes playas de España y Portugal en el marco de su proyecto “Mares Circulares”, un tipo de material considerado “de baja calidad” y que hasta ahora se consideraba que no se podía usar.

La iniciativa aún se encuentra en una fase preliminar -se han fabricado apenas 300 botellas-, aunque el objetivo es estudiar su aplicación a escala industrial.

“Esta innovación demuestra que, algún día, incluso el plástico más degradado del fondo marino podrá ser convertido en nuevas botellas para uso alimentario”, señala un comunicado de la empresa.

Con el proyecto ‘Mares Circulares’ y Coca-Cola se ha conseguido fabricar alrededor de 300 botellas utilizando un 25% de plástico reciclado, procedente de playas y fondos marinos de España y Portugal.

“Estas botellas son una muestra de las innovadoras técnicas de reciclaje que han permitido convertir un plástico PET muy degradado en materia prima de alta calidad”, dice la compañía.

Son, por tanto, las primeras botellas en el mundo fabricadas con material procedente de plástico marino y aptas para su uso en alimentación y bebidas.

Esta botella ha sido desarrollada como prueba de hasta dónde puede llegar la tecnología. En el corto plazo, estas mejoras en el reciclaje serán llevadas a escala comercial utilizando los canales actuales de reciclaje e incluyendo plástico que previamente no era reciclable o de baja calidad. A partir de 2020, Coca-Cola prevé extender dichos logros en reciclaje a otras botellas de su portafolio.

“Ya tenemos botellas con un 100 % de plástico reciclado, pero no tenemos suficiente material de alta calidad como para implantarlo al 100 % de nuestro portafolio”, explicaron.

La compañía quiere, junto con la reducción del peso de las botellas de plástico y de las latas de aluminio, dejar de usar botellas de colores (en el caso de la marca Sprite), porque su reciclaje es más complejo.

Coca-Cola mantiene como meta en Europa Occidental recoger selectivamente y lograr el reciclado del 100% de las botellas o latas que comercialice en el 2025 (y que todos sus envases sean 100% reciclables).

Esta es una meta más ambiciosa que la marcada en la directiva europea (en la cual se marca una recogida selectiva del 90% de las botellas de bebidas en el 2029, un período de adaptación, a su vez, mucho más laxo que el reclamado por el Parlamento europeo que pidió situarlo en el 2025). Ahora, los envases de bebidas que no están recogidos adecuadamente o que se escapan a las plantas de reciclaje acaban en playas, mares y suelos, lo que ha agravado la contaminación ambiental.

En este sentido, el vicepresidente del área de Envases Sostenibles de la embotelladora Coca-Cola European Partners (CCEP), el español Fernando Amenedo, admitió que las tasas de recogida de botellas de plástico y otros envases en el continente reflejan mejores porcentajes en los países donde existe un “incentivo económico” al consumidor.

“Por eso vamos a apoyar este sistema en muchos de nuestros mercados”, dijo.

Coca-Cola no descarta, por tanto, recurrir en España al sistema de depósito, devolución y retorno de los envases al comercio, con el fin de incrementar las tasas actuales de reciclado y alcanzar sus propias metas, y las de la UE (90% en el 2028), aunque atenderá las circunstancias de los “mercados locales”.

Si no se consiguiera esa meta en España, la opción del retorno de envases al comercio se abriría paso en España. “No descaramos este sistema”, dijo un portavoz de la compañía.

Otro de los pilares de la estrategia de Coca-Cola para cumplir sus metas pasa por la innovación, y para ello ha decidido apostar por llegar a acuerdos con diferentes “start up” especializadas en reciclaje.

Estos anuncios se hicieron en Londres durante una jornada en la que Coca-Cola ha reforzado sus compromisos y anunciado nuevos objetivos en materia.

Eliminar el plástico innecesario o difícil de reciclar, a través del aligeramiento de envases y la eliminación de los envases secundarios de plástico (como film retráctil y anillas de plástico en los packs de latas y botellas de PET 500 ml) supondrá la eliminación de más de 11.000 toneladas de plástico al año en Europa Occidental.

Al eliminar el plástico que actualmente recubre los packs de latas de 200 ml la compañía eliminará 1.380 toneladas de plástico en su cadena de suministro en Iberia.

La empresa ya ha dado pasos en este sentido: la marca Honest Té ha cambiado sus envases de plástico a vidrio y, al finalizar el año, sus envases de Honest Coffee contendrán un 100% de PET reciclado. En 2020, será la marca GLACEAU Smartwater la que haga la transición a plástico 100% reciclado.

La empresa también hará pública la huella de carbono de todos sus envases con carácter anual, así como informar del desempeño con respecto a sus compromisos y objetivos de manera transparente.

Tim Brett, presidente de The Coca-Cola Company en Europa Occidental, ha afirmado: “Actualmente, demasiados recursos no renovables del mundo son desechados como residuos. Sabemos que necesitamos hacer más para corregir esto. Los objetivos que tenemos y los que nos hemos marcado hoy son ambiciosos, y así debe ser. Los envases tienen una función valiosa, pero siempre deben recogerse, reciclarse y reutilizarse. Nuestro objetivo, trabajando de la mano de nuestros colaboradores, es hacer que el término “plástico de un solo uso” se vuelva obsoleto, consiguiendo que todo nuestro plástico y, por tanto, nuestros envases respondan a los principios de la economía circular”.

Bruno van Gompel, director técnico y de cadena de suministro de The Coca-Cola en Europa Occidental, aseguró respecto a la botella procedentes de residuos en el mar: “Esta botella es un claro ejemplo de lo que se puede lograr, a través de la asociación e inversión en tecnologías novedosas y revolucionarias. Al reunir a socios de toda nuestra cadena de suministro, desde la colaboración de entidades y ONGs locales de limpieza en España y Portugal hasta una inversión en innovación tecnológica en los Países Bajos, hemos podido, por primera vez, convertir el plástico marino muy degradado en materia prima para fabricar botellas nuevas”.

“Impulsar nuevas tecnologías de mejora del reciclaje son, sin duda, enormemente interesantes, no solo para nosotros sino también para la industria y la sociedad en general. Aceleran una economía circular para el plástico, y por, eso estamos invirtiendo en ellas. A medida que comiencen a ser utilizadas a mayor escala, veremos todo tipo de plástico que será devuelto como nuevos, una y otra vez, reduciendo y evitando que grandes cantidades de residuos lleguen a las incineradoras y vertederos”, añade Van Gompel.

En 2019, Coca-Cola ha invertido 180 millones de euros tanto en el diseño de nuevos envases y operaciones como en la búsqueda de soluciones para envases más sostenibles en Europa.

Coca-Cola ha creado recientemente la Packaging Innovation Hub, cuyo objetivo es acelerar la innovación e invertir en soluciones en materia de envases sostenibles en Europa Occidental, así como buscar envases alternativos para el futuro, como botellas fabricadas con papel, biomateriales, incluso alternativas de packaging free como puede ser los equipos Freestyle o soluciones de micro-dosificación.

En la búsqueda de soluciones en materia de reciclaje, The Coca-Cola Company anunció en 2018, un acuerdo con Ioniqa Technologies para facilitar el desarrollo de la tecnología patentada por la empresa para producir plástico PET reciclado de alta calidad y apto para uso alimentario a partir de residuos de plástico muy degradados y difíciles de reciclar.

De las 2,1 toneladas de plástico recogidos de playas y fondos marinos españoles y portugueses en 2018 en el marco del proyecto “Mares Circulares”, 1,3 se han enviado a Ioniqa Technologies para ser procesadas y recicladas. A. C.

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