Medio Ambiente

Botellas de origen vegetal buscan ganarle la batalla al plástico

Un proyecto de fabricación de botellas a partir de azúcares vegetales, en el que ya están interesadas grandes multinacionales como Coca-Cola y Carlsberg, podría ser la solución para combatir la contaminación mundial de plástico.

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La idea de que las gaseosas y las cervezas puedan tomarse en botellas realmente amigables con el medio ambiente parece estar más cerca. Una compañía de bioquímicos en Países Bajos lidera un proyecto pionero de fabricación de botellas completamente de origen vegetal. Su objetivo es convertir los residuos de cultivos sostenibles en “plástico” en asociación con grandes fabricantes de bebidas como Coca-Cola y Carlsberg.

Anualmente se producen a en el mundo alrededor de 300 millones de toneladas de plástico que se fabrican a partir de combustibles fósiles, lo que contribuye en gran medida a la crisis climática. Además, gran parte del plástico producido no se recicla, por lo que termina en los océanos convirtiéndose en microplástico que tarda cientos de años en descomponerse.

Coca-Cola se posicionó en diciembre de 2019, por segundo año consecutivo, como el mayor contaminante de plástico en el mundo según una auditoría realizada por Break Free From Plastic, una organización sin ánimo de lucro que se encarga de analizar el impacto y contaminación por plásticos de las compañías más importantes a nivel mundial. Ahora decidió respaldar el proyecto de botellas vegetales.

Las botellas fueron ideadas por la empresa de productos químicos renovables, Avantium, que espera tener una gran inversión en la planta de bioplásticos para finales de año. De hecho, el fabricante de cerveza Carlsberg espera vender su Pilsner en una botella de cartón forrada con una capa interna de este plástico vegetal. Coca-Cola y Danone también esperan asegurar el futuro de sus productos embotellados en este material.

"Este plástico tiene credenciales de sostenibilidad muy atractivas porque no utiliza combustibles fósiles y puede reciclarse, pero también se degradaría en la naturaleza mucho más rápido que los plásticos normales", aseguró el director ejecutivo de Avantium, Tom van Aken, citado por el diario británico The Guardian.

A pesar de los reveses causados por la crisis global del coronavirus, la empresa espera revelar las asociaciones con las compañías de alimentos y bebidas este año, y espera que el nuevo plástico a base de plantas esté en los supermercados para 2023.

El plástico vegetal de Avantium está diseñado para ser lo suficientemente resistente como para contener bebidas carbonatadas. Asimismo, los ensayos han demostrado que el plástico de la planta se descompondría en un año usando un compostador, y unos años más si se deja en condiciones normales al aire libre. Pero idealmente, debería reciclarse, dijo Van Aken.

¿Cómo se habrían? Según indicó la compañía, la biorefinería planea dividir los azúcares de plantas sostenibles en estructuras químicas simples que luego se pueden reorganizar para formar un nuevo plástico a base de plantas.

El proyecto inicialmente producirá unas 5,000 toneladas de plástico cada año utilizando azúcares de maíz, trigo o remolacha. Sin embargo, Avantium espera que su producción crezca a medida que aumenta la demanda de plásticos renovables.

Con el tiempo, Avantium planea utilizar azúcares vegetales de desechos biológicos de origen sostenible para que el aumento del plástico vegetal no afecte la cadena de suministro mundial de alimentos, informaron.

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