Medio Ambiente

Barcelona y Madrid reducen un 50% la polución en los tres primeros días de confinamiento

El análisis de los datos entre el pasado sábado y el lunes coinciden en la drástica disminución de concentraciones de NO2 respecto a periodos anteriores.

Crédito: Europa Press

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La contaminación del aire en el área de Barcelona y en Madrid se ha reducido un 50% en los primeros tres días de confinamiento (de sábado a lunes) de la población,según datos de la Generalitat y Ecologistas en Acción respectivamente.

La mejora de la calidad del aire en las ciudades es uno de los efectos que ya se ha constatado en España como consecuencia de la menor actividad (industrial, en el transporte…) que ha impuesto el coronavirus.

Lástima que ese beneficio no pueda ser percibido por los ciudadanos obligados a la reclusión en casa la mayor parte del tiempo..

Los datos de la Generalitat indican que en los primeros días de confinamiento, las concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) bajaron un 50%, según las informaciones que recogen las estaciones de Gràcia, Eixample, Rubí y Montseny.

“Hemos analizado los datos del pasado fin de semana y de la mañana de este lunes en comparación al mismo periodo de las dos semanas anteriores; y la disminución es muy evidente”, señala Mercè Rius, directora general de Qualitat Ambiental de la Generalitat.

Mientras que la media de polución suele ser unos de 50 micr/m3, en este periodo se han medido unos 20 micr/m3.

Resultados en una línea similar arroja el análisis de las estaciones del Eixample y Gràcia elaborado por Marc Guevara, experto del Barcelona Supercomputing Center.

Guevara comparó los niveles de N02 a la hora punta de trafico el lunes en Barcelona (entre 8 y 10 horas de la mañana) con relación a los datos de los lunes de semanas anteriores.

En esas dos estaciones de control (muy representativas del tráfico urbano) se registraron entre 20 y 23 micr/m3 cuando habitualmente a esa hora ronda los 50 micr/m3.

Los datos deben ser considerados con algunas matizaciones, puesto que el pasado lunes llovió en Barcelona.

Sin embargo, encajan bastante con el hecho de que, según el propio Ayuntamiento de Barcelona, el tráfico de entrada en Barcelona en torno al 45%.

“Aún es pronto para cuantificar bien el impacto que está teniendo la reducción de actividades. Pero está claro que vamos a seguir la misma tendencia ya observada en China o Italia, donde los satélites nos han enseñado reducciones espectaculares de polución”, dice Guevara, que se encarga de modelizar las emisiones que luego se usan para hacer los pronósticos de la calidad del aire del programa Calipo (de BSC).

“Vemos una clara tendencia a la baja en la contaminación, sobre todo en las zonas urbanas donde el 70% de las emisiones son del trafico. A finales de semana tendremos ya una cuantificación mucho mas robusta”, concluye Guevara.

En Madrid, desde el pasado sábado, los niveles de NO2 (contaminante muy relacionado con el tráfico) han caído por debajo de los valores registrados (esos mismos días) en los últimos 10 años.

Entre el sábado y el lunes, en la estación del Carmen se han registrado niveles de 20 micr/m3 de NO2, cuando la media de estos tres días en los últimos diez años en esta zona arroja 49 micr/m3, según un estudio de Ecologistas en Accion

La media de la red de estaciones indica cifras parecidas. En estos tres días se han alcanzado valores de 17 micr/m3, cuando en los 10 últimos años la media estaba en 43 micr/m3.

El tiempo cambió a partir del domingo día 15. Ciertamente, la bajada de temperaturas, con lluvia y viento pudieron incidir en la menor contaminación, pero la bajada de NO2 ya se venía apreciando desde antes, desde el día 14. “Además, otros años también llovió entre los días 14 y 16 de marzo (años 2011,2013 y 2018); y sin embargo no hubo reducciones de NO2 como las que se han visto en los últimos 3 días en Madrid”, explica Juan Bárcena, experto de Ecologistas en Acción.

“Se aprecia una reducción clara de la contaminación por NO2 en Madrid desde el día 14 de marzo, en buena medida achacable a la situación especial covid-19”, aunque la meteorología interfiere “Pero cuando se pueda evaluar un período más largo, los datos serán más claros y consistentes”, dice Bárcena.

Xavier Querol, investigador del CSIC, confirma esta mejora, y lo hace en un tuit, donde dice: “Si, laa calidad del aire mejoró para ñas PM10 y NO2, pero la política de calidad del aire es una carrera de largo recorrido y los efectos de las crisis financieras para las futuras políticas de calidad del aire y clima siempre han sido negativos (es decir, 2008). Es triste tener aire más limpio por estos motivos.

Querol apunta de esta manera que toda esta mejora temporal de la calidad del aire podría ser un espejismo, un “éxito” flor de un día, puesto que, si no se llevan a cabo transformaciones profundas, cuando este episodio se supere, el problema de fondo continuaría.

“En dos o tres meses la contaminación puede bajar; pero esto puede resultar anecdótico si después, cuando termine la crisis, se duplica la producción y el consumo y no todo se hace igual”.

Querol cita varios ejemplos en la historia reciente (española y europea) en los que se han utilizado argumentos para salir de la crisis que iban en detrimento de las políticas ambientales, al ser presentadas como un freno o un limite al crecimiento económico.

Por eso, sostiene que el riesgo es que, superada la crisis del coronavirus, “se debiliten” las políticas para combatir la contaminación, mitigar el cambio climático o proteger los ríos, entre otras.

“La experiencia del 2008 fue en este sentido nefasta”, sentencia.

La crisis del 2008 dio al traste con los planes para actualizar la directiva de calidad del aire, pone como ejemplo este experto.

Se había previsto que para el año 2010 Europa asumiría como límites legales de contaminación por partículas PM10 las recomendaciones de las OMS (que son muchos mas estrictas). Pero la presión para salir de la crisis demoró esta adaptación; se retrasó primero al 2013, y luego se pospuso de nuevo para el 2020.

De la misma manera, en su opinión, las políticas permisivas, influenciadas por esta visión, explican que no se adoptaran medidas estrictas para prevenir la contaminación de los coches diésel cuando ya se sabia de sus altísimas emisiones de NOx, que superaban los valores regulados.

“Los políticos, a menudo, tienen miedo (a los efectos de las crisis). Es comprensible; pero a veces esos miedos producen errores garrafales, como es el caso de los coches diesel que hemos tenido”, agrega Xavier Querol para reivindicar que se mantenga alta la guardia y se apliquen medidas para aminorar a polución de manera estrucural.

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