Igualdad de genero

Violencia de género en colegios chilenos

El 24,7 % del alumnado recibió una o más formas de violencia sexual en el interior del colegio y el 34,4 % se sintió discriminado.

Foto: UNICEF/Adriana Zehbrauskas

Foto: UNICEF/Adriana Zehbrauskas

La educación sexual no debería basarse solo en temas como reproducción o enfermedades de transmisión sexual.  La educación sexual y de género debe tratar de ayudar a que las personas obtengan datos y herramientas que necesitan para tomar decisiones informadas a la hora de manejar sus relaciones.

En Chile, una investigación señala que en los establecimientos que fueron observados, la educación sexual no pone sobre la mesa la importancia de los derechos sexuales y reproductivos, la comprensión de la sexualidad ni las inquietudes de los estudiantes.

“Si no se nombra, no existe y si no existe no podemos hacer nada para desnaturalizar estas situaciones”, señaló Mary Guinn Delaney, asesora regional de educación en salud y VIH de la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura en Santiago.

Estas carencias favorecen la discriminación por motivos de género y, como consecuencia, al abuso, el acoso y la violencia de género. De hecho, las cifras indican que el 24,7 % del alumnado ha recibido una o más formas de violencia sexual en el interior de los establecimientos y el 34,4 % ha sido discriminado en la escuela como resultado de los estereotipos de género.

“Al no hablar de estos temas, al no analizarlos ni visibilizarlos, nos quedamos sin instrumentos, sin capacidades y sin las herramientas para abordarlos”, añadió la experta.

Esta agresividad afecta sobre todo a los homosexuales, transexuales y a las mujeres estudiantes, sobre los que se ejerce cuatro veces más presión para que se ajusten a los estereotipos convencionales.

El informe señala que existen diferencias notables entre los colegios públicos, los privados y los subvencionados. Si bien todos poseen distintos grados de violencias de género, la situación más preocupante es la de los colegios públicos, que se destacan por presentar un mayor nivel de conflictividad y un menor número de medidas para afrontar la situación.

El informe, indica que el 30 % de los estudiantes municipales dice no haber recibido educación sexual, en comparación con el 20,2% del alumnado de colegios subvencionados y el 14% de establecimientos escolares privados.

Esto está relacionado a su vez con la clase social. El 86,6% de los centros municipales se compone de gente con un perfil socioeconómico medio-bajo, y es en estos lugares donde se da el 63,7 % de los casos de discriminación y violencia.

Una de las causas de la discriminación y la violencia es la falta de atención por parte del mundo adulto, concluye el informe. Según los estudiantes, los profesores apenas prestan atención a las denuncias.  En esta misma línea, las autoridades del establecimiento aparecen como los principales actores de dicha discriminación.

Según las cifras, de cada diez jóvenes, tres no acuden a nadie para pedir ayuda y en el caso que hayan recurrido, el 36,6 % de ellos dice que no se tomaron medidas concretas por parte de las autoridades de los establecimientos escolares.

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