Animales

Murió la gorila KoKo

La gorila que logró entender hasta 2.000 palabras en inglés y tuvo un lenguaje de señas para gorilas falleció a los 46 años.

Foto: AP Photo/Copyright The Gorilla Foundation

Foto: AP Photo/Copyright The Gorilla Foundation

Criada en cautiverio, Koko se hizo famosa en todo el mundo por su dominio del lenguaje de señas. Este miércoles murió en California, Estados Unidos. Fue una muerte natural y ocurrió mientras dormía.

La noticia fue difundida por la Fundación Gorila (The Gorilla Foundation), creada y dirigida por Francine Penny Patterson.

“La capacidad de Koko por el lenguaje y su empatía abrió la mente y el corazón de millones de personas. Era muy amada, y la extrañaremos profundamente”, dijo la fundación, que la calificó como “un ícono de la comunicación entre especies".

La primate nació el 4 de julio de 1971 en el zoológico de San Francisco y podía entender 2.000 palabras habladas en inglés. "La fundación continuará honrando el legado de Koko y proseguirá con su misión y con los proyectos que están en marcha, incluyendo los esfuerzos conservacionistas en África, el gran santuario de simios en Maui (Hawaii), y una aplicación de lenguaje de señas con presentada por Koko, para ayudar a gorilas y a niños", sostuvo la institución en un comunicado, en el que confirmó el deceso del animal.

La gorila no tenía ni un año cuando la separaron de su madre, que debía ser tratada por una grave enfermedad, y ese fue el momento en el que Patterson ingresó a su vida. La psicóloga, entonces estudiante de doctorado, quería investigar la capacidad de los simios para hablar por medio de señas y logró convencer al zoológico de que se le presentaran para sus estudios.

En poco tiempo, Penny logró enseñarle una versión adaptada del lenguaje de señas, bautizada como "lenguaje de señas para gorilas". La psicóloga le decía cosas, ella aparentemente las comprendía y podía responderle. Por esto, Koko fue protagonista de muchos reportajes que la llevaron a la fama, comenzando por la cobertura de National Geographic, en octubre de 1978.

Además, ganó más notoriedad por su afección por un gatito al que ella misma bautizó “All Ball”, y su relación inspiró incluso un libro para niños que se convirtió en un clásico, “Koko's kitten” (El gatito de Koko).

Foto: Clarín

Foto: Clarín

Por otro lado, en 2005, Koko fue objeto de polémica. Dos mujeres presentaron una demanda judicial contra la fundación por haberles forzado a desnudar su torso delante de Koko, para comunicarse mejor con esta hembra. La fundación rechazó las acusaciones, y la disputa se saldó con un acuerdo amistoso.

Fuente: Clarín.com