Animales

Indonesia habría falsificado datos sobre la población de orangutanes

Expertos en gestión medioambiental denuncian la falta de rigor del Gobierno Indonesio y cifran en una disminución de un 25% de la población de orangutanes en los últimos 10 años.

Crédito: Nanang Sujana / AFP

Crédito: Nanang Sujana / AFP

En junio de este año todos fuimos testigos de la desgarradora escena en que un orangután en la isla de Borneo (Indonesia) se enfrenta a una excavadora que tala árboles. Cuando se enfrenta a la enorme máquina, se cae al suelo. Su hábitat está totalmente destruido y el simio busca refugio.

Estas tristes imágenes calaron hondo y muchas personas fueron conscientes de la difícil situación que viven estos animales que ven como su hábitat natural se reduce debido a la deforestación para el cultivo de aceite de palma.

Esta reducción del hábitat se traduce en una reducción alarmante de la población del orangután de Borneo (Pongo pygmaeus), uno de los simios más gravemente amenazados de extinción.

Así lo demostró un estudio publicado a principios de 2018 en la revista científica Current Biology, que revela que entre 1999 y 2015 el número total de ejemplares de la especie, listada como En Peligro Crítico en la Lista Roja de la UICN, se redujo en más de 100.000 orangutanes.

Pero pese a estos alarmantes resultados y a muchos otros, fruto de las últimas investigaciones, en agosto de 2017 el Gobierno de Indonesia manifestó que el número de orangutanes se encuentra en auge, según un informe de monitorización de las poblaciones.

Ante este incomprensible informe, un grupo de cinco científicos expertos en conservación y biodiversidad han publicado una carta abierta en la que desmienten estas afirmaciones, exponiendo una realidad mucho menos esperanzadora para las tres especies existentes en la isla de Borneo. El documento se publica también en la revista Current Biology.

Los datos recopilados por el informe del gobierno en nueve puntos indicaron que la población de orangutanes pasó de 1.153 a 2.451 ejemplares entre 2015 y 2016. Una cifra inverosímil para los investigadores porqué es biológicamente imposible que una población de orangutanes duplique su tamaño en apenas un año.

Los investigadores solo entienden estas cifras si las zonas de observación utilizadas fueron lugares que normalmente se emplean para introducir orangutanes que se han visto amenazados o perseguidos. En este sentido, un aumento en esta área no supondría la aparición de un nuevo individuo, sino la reubicación de uno ya existente.

El trabajo critica además las zonas escogidas por el gobierno que representan en realidad menos del 5% de la extensión ocupada por las especies de Borneo y Sumatra y que no incluyen los espacios habitados por la última especie descubierta, el orangután de Tapanuli (Pongo tapanuliensis).

Esta elección en el muestreo demuestra que los datos del informe no son científicamente representativos del total de individuos de la población, subrayan los investigadores.

”Las tres especies de orangután se encuentran en estado de peligro crítico y presentan un fuerte declive. Su número no está aumentando como indica el Gobierno de Indonesia”, declara Erik Meijaard, investigador en la gestión de los bosques y la fauna de la isla de Borneo e integrante de la iniciativa Borneo Futures.

Según este grupo de expertos las verdaderas cifras de orangutanes en Sumatra y Borneo son las del informe publicado a principios de año. En este estudio se revela que la demanda global de recursos naturales había eliminado más de 100.000 orangutanes de Borneo entre 1999 y 2015. A este dato se añade un declive de al menos el 25% de su población en los últimos 10 años.

Del mismo modo, recientes estudios demostraron que tanto el orangután de Sumatra, como el recién descubierto orangután de Tapanuli perdieron más del 60% de su población entre 1985 y 2007 a causa de la caza y la deforestación, dos prácticas que continúan amenazando a estas especies.

“Si el gobierno piensa que el número de orangutanes está aumentando, creará una estrategia completamente alejada de la que se precisa para lidiar con una población que está disminuyendo a una velocidad sin precedentes”, advierte Meijaard.

Los conservacionistas llevan ya varios años alertando de que el orangután es uno de los grandes simios con mayor riesgo de extinción. La isla de Borneo es un territorio que está cada año más marcado por la huella humana, como el tráfico de animales y la implantación de campos de aceite de palma que alteran completamente su supervivencia.

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