Animales

El oscuro negocio de los gatos híbridos

La organización PETA critica a Justin Bieber, quien ha comprado a sus dos mascotas Sushi y Tuna, que son fruto del cruce de un gato doméstico y un felino salvaje.

Crédito: WAPA

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La organización animalista Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por sus siglas en inglés), la más grande de Estados Unidos, ha criticado duramente la estrella del pop por “alimentar la peligrosa demanda de gatos híbridos”. En este sentido, en declaraciones a la revista People , el grupo ha lamentado que el cantante haya comprado estas mascotas en vez de adoptarlas y dar así un buen ejemplo a sus fans.

Bieber ha recriminado a PETA que critique ahora la adquisición de sus muevas mascotas –Sushi y Tuna- y que no lo hiciera cuando adquirió su perro Oscar. Además de pedirle al grupo que se centre en lo que para él son "problemas reales", entre los que incluye la caza furtiva o el maltrato animal.

PETA tiene motivos de sobras para criticar la adquisición de estas mascotas, pues se trata de gatos híbridos que, por ser fruto del cruce entre un gato doméstico y un lince salvaje, requieren unos cuidados y dieta especiales. Y es que, de no proporcionárselos, muchos de estos gatos acaban muriendo de forma prematura.

Además, en algunos casos, la personalidad salvaje de los linces persiste hasta 4 y 5 generaciones, lo que lleva a los dueños a abandonar a estas mascotas que, en el caso de Bieber, son de raza Savannah, es decir, fruto del cruce entre un gato domesticado y un serval africano de orejas grandes.

En la naturaleza, estas criaturas son solitarias y de hábitos nocturnos, buenos corredores y saltadores, y en vez de maullar, rugen. Son capaces de alcanzar aves saltando más de 3 metros de altura y se conocen comúnmente como ‘linces africanos’, aunque no están emparentados con esta especie.

La adquisición de mascotas exóticas está cada vez más de moda, sobre todo, en Rusia y Estados Unidos. La primera vez que se oyó hablar de gatos híbridos fue en 1998, cuando en el zoológico de Moscú (Rusia) se cruzaron, de forma accidental, un gato doméstico y un caracal, que es otra especie de felino salvaje.

Desgraciadamente, hoy la elevada demanda de gatos híbridos ha hecho que estos se críen en cautividad. Los caracales y los servales son los híbridos mayoritarios, pues son más fáciles de domesticar que el resto de felinos salvajes.

En España, donde existe un catálogo de especies exóticas prohibidas en el que figuran desde algas hasta reptiles, anfibios, aves o mamíferos, los encargados de actualizar el listado no han incluido aún los gatos híbridos en el documento.

En todo el mundo, el comercio ilegal de vida silvestre mueve tanto dinero como el tráfico de drogas o de armas. Las plataformas digitales han facilitado esta modalidad delictiva que, según la ONU, representa un negocio de cerca de 23.000 millones de dólares anuales.

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