Animales

Descubren en Europa un matadero de tigres

En Republica Checa, una banda criminal tenía una granja ilegal donde despiezaba, cocinaba y disecaba a los grandes felinos para vender sus pieles y carne.

Crédito: Czech Environmental Inspectorate (CEI)

Crédito: Czech Environmental Inspectorate (CEI)

Cinco años de investigación han terminado con un recorrido entre animales muertos, restos de carne podrida y pieles de tigre. Esta granja de los horrores, donde se mataban y descuartizaban tigres, descubierta en la República Checa podría ser solo una pequeña parte de un problema mucho más amplio en Europa.

En una operación conjunta entre la policía de Praga e Inspectores Medioambientales del país descubrieron el almacén donde se mataba y descuartizaba a tigres, leones y pumas para traficar con sus restos.

En la redada han sido detenidos tres miembros de esta banda criminal de procedencia checa y vietnamita por despiezar, cocinar y disecar tigres para venderlos por piezas. En la información del caso, recogida por el periódico británico The Guardian, destaca el insoportable hedor del almacén de los restos de los animales podridos que se almacenaban en una nevera rota.

Pavla Rihova, la inspectora ambiental que dirigía al equipo señaló que nunca había visto nada igual: “Llevo trabajando en esto 25 años, pero la situación aquí era realmente horrible. No puedes hacerte a la idea, una vieja nevera, sin electricidad, llena de carne y cuerpos muertos, en el jardín durante dos años. Absolutamente increíble”.

Junto a la casa, en un cobertizo encontraron un tigre que había sido matado recientemente con un disparo al cuello para no dañar su piel, y en la misma habitación una grandísima olla donde cocinaban los restos, llena de carne y huesos no identificados.

Se cree que con los restos de carne y huesos se hacías cubos de caldo para comercializar en el mercado de medicina tradicional china.

Y es que por la piel de tigre se puede ganar entre 2.000 y 4.000 euros, 100 por las garras y, por los huesos, convertidos en cubos de caldo, hasta 60 euros el gramo.

Lo que se creía que era un problema exclusivo en el sudeste asiático ha llegado hasta nuestro continente. Los funcionarios de toda Europa están comenzando a darse cuenta de que las granjas ilegales de tigres operan en el centro de la Unión Europea.

Aunque el control de transporte de estos animales por las fronteras europeas es muy alto, los inspectores han descubierto que el papeleo en la República Checa “es un desastre”. Según los informes, los tigres se exportaban varias veces, desaparecían por completo o no se registraban sus muertes. Lo más preocupante es que la tasa de mortalidad de los tigres mantenidos en instalaciones privadas fue sorprendentemente alta. En zoológicos o en la naturaleza, los tigres pueden vivir más de 20 años. Pero, en las instalaciones privadas de reproducción de la República Checa morían antes de llegar a cinco años.

Fue en 2013 cuando los investigadores descubrieron esta granja ilegal al encontrar huesos de tigre en el vehículo de un ciudadano vietnamita. A partir de ahí, dieron con una familia dedicada al mundo del circo que criaba tigres y leones y que, a su vez, estaba relacionado con un taxidermista que descuartizaba y cocinaba los tigres. Los tres detenidos han sido acusados de delitos relacionados con el comercio de especies en peligro de extinción y por matanza ilegal.

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