Animales

Cada año se matan 700.000 tórtolas europeas

Una de las especies más bellas del continente vive una situación dramática por la presión cinegética, los cambios en las prácticas agrícolas y el uso del suelo.

Crédito: WP - Andrej Chudý

Crédito: WP - Andrej Chudý

La tórtola europea (Streptopelia turtur), viene mostrando un descenso en picado de sus poblaciones durante las últimas décadas. Tanto que las organizaciones conservacionistas, con SEO/Birdlife al frente, han elevado el nivel de alarma sobre la situación que atraviesa la especie.

Según el Atlas de las aves reproductoras de España de 2003 , elaborado antes de que se constatara su marcado declive, la población española de la especie rondaba el millón de parejas. Según las últimas estimaciones de SEO/Birdlife actualmente ese contingente se habría reducido una cuarta parte.

En el conjunto de la UE las poblaciones de tórtola europea se han reducido a menos de la mitad. Los descensos alcanzan un 70 por ciento en Francia y hasta un 90 por ciento en Reino Unido, donde la especie ha desaparecido por completo en inmensas áreas donde hasta hace poco resultaba abundante.

La situación de la tórtola europea podría recordarnos la de otra especie de columbiforme tristemente famosa por pasar de ser una de las aves más abundantes del planeta a extinguirse por completo en apenas medio siglo. Estamos hablando de la paloma migratoria (Ectopistes migratorius).

La presión cinegética fue tan abusiva y se ejerció con tanta sinrazón que, junto a otras causas como los cambios en las prácticas agrícolas y el uso del suelo, propició su completa desaparición a principios del siglo XX.

Para evitar que la historia se repita, lo primero que hay que hacer con la tórtola europea es dejar de dispararle. Así lo entienden en la UE, cuyas autoridades aprobaron el pasado año un Plan de Acción Europeo para la Conservación de la especie y ahora han abierto un procedimiento de infracción contra España por no cumplirlo, al seguir permitiendo su caza y no proteger sus hábitats.

Es cierto que la caza no es el único problema de conservación que amenaza a la tórtola europea. Vinculada al medio rural y los ecosistemas agrarios, la Política Agraria Común (PAC) debe agilizar las medidas para avanzar hacia una agricultura europea más sostenible, basada en el respeto a la naturaleza y la biodiversidad que acoge.

Pero sinceramente, matar 700.000 ejemplares de tórtolas al año no parece la mejor forma de ayudar a una especie en pleno y rápido declive. Por todo ello desde las organizaciones conservacionistas se ruega a los cazadores que declaren un alto el fuego contra la tórtola europea, por lo menos de manera temporal, mientras evaluamos su situación actual y definimos entre todos las mejores estrategias para estabilizarla.

En lugar de ello, la Real Federación Española de Caza ha emitido un comunicado en el que considera un error que el Ministerio de Transición Ecológica haya decidido declararla “especie vulnerable”. Algo que para muchos resulta incomprensible.

En un artículo publicado en la revista científica Biological Conservation , sus autores reclamaban la necesidad de aprender de los errores que llevaron a la paloma migratoria a la extinción para evitar que hagamos lo mismo con otras especies.

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