Alimentos

Ámsterdam logró reducir un 12% la obesidad infantil

La capital de los Países Bajos está ganando una de las batallas más arduas de la salud pública.

Foto: Radio Huancavilca

Foto: Radio Huancavilca

Según los especialistas, entre 2012 y 2015 se logró reducir la obesidad en los chicos un 12%.

El programa que pusieron en práctica abarca diversas estrategias simultáneas que involucran a toda la comunidad: padres, maestros, funcionarios y personal sanitario.

Comprende medidas que van desde no incluir bebidas azucaradas en el menú infantil hasta prohibir el patrocinio de eventos deportivos por parte de compañías que producen alimentos no saludables. Además, no se permite la venta de golosinas en los quioscos escolares o a chicos que quieren comprarlos sin sus padres, y se promueven los buenos hábitos de sueño.

Pero, la capital de Holanda, es solo un ejemplo de las estrategias que se están poniendo en marcha y que permiten abrigar esperanzas de controlar el tsunami que implica esta pandemia global.

Japón, por ejemplo, logró ser uno de los países desarrollados con menor porcentaje de población adulta obesa (3,5%). Estas establecen que todas las escuelas deben tener menús saludables, contratar a nutricionistas para que den clases sobre alimentación, y prohibir las máquinas expendedoras de comida en los colegios. En las compañías se identifica un día en el que todo el personal se mide la circunferencia de la cintura y, si los números no son saludables, animan a los empleados a acudir a sesiones de ayuda y hacer más actividad física.

En cuanto a las políticas sobre el consumo de alimento en América del Sur, en Chile hace dos años entró en vigor la ley de etiquetado de alimentos, que en junio arranca con su segunda etapa. Se trata de identificar mediante hexágonos negros sobre el frente de los envases aquellos alimentos con alto contenido de grasas saturadas, colesterol, azúcares y sodio. Los sellos dicen "Alto en" y ocupan buena parte de la superficie de los productos envasados.

Además, se prohíbe la venta, el regalo y la publicidad de juguetes asociados con productos no saludables. Se los eliminó en la "cajita feliz". A los cereales se les quitaron los personajes animados en su rótulo y directamente se prohíbe la venta de los huevos de chocolate que traen un regalo en su interior. También se dispone a  mejorar la oferta de alimentos en los quioscos escolares, implementaron gimnasios al aire libre, huertas escolares y hasta la entrega de una tarjeta verde que ofrecerá descuentos para comprar frutas y verduras.

Estas intervenciones están empezando a mostrar su impacto. "En encuestas del gobierno -afirma Laspiur-, el 41% manifiesta haber cambiado sus hábitos después de la ley de etiquetado frontal y el 64% de los habitantes de la Capital, Santiago, afirma que consideró disminuir el consumo de alimentos altos en nutrientes críticos.

Cabe recordar que anteriormente, Chile figuraba como el tercer país de América Latina y el Caribe con los mayores niveles de sobrepeso en adultos, y la tasa de sobrepeso en chicos y chicas es la mayor de la región y el resto del mundo. En 2017, el 50% de los alumnos de entre cinco y siete años presentaron sobrepeso u obesidad. Y aunque según una encuesta nacional, entre 2006 y 2015 la población que hace deporte creció de 26,4% a 31,8%, la obesidad no baja.

Por su parte, México, donde en 2013 se aprobó un gravamen a las bebidas azucaradas, tiene cifras positivas para mostrar: casi un 10% de reducción en el consumo de estos productos. "El primer año, el volumen de ventas disminuyó el 5,5%, y el segundo, 9,7% -puntualiza Laspiur-. Todavía no hay mediciones de reducción del exceso de peso, porque estos indicadores tardan más. Pero está establecido que cuando baja el consumo de estos comestibles, disminuye la obesidad".

Un último ejemplo es el de Francia, en donde entre las estrategias de prevención figura la de facilitar el acceso a alimentos saludables, evitar el consumo de los altamente procesados, mejorar los entornos escolares y promover la actividad física. El Ministerio de Educación estableció unas reglas "mínimas y obligatorias": ningún argumento nutricional justifica la colación matinal de las 10 de la mañana (que los franceses consideran una tradición); los distribuidores de bebidas y productos alimenticios están prohibidos en los establecimientos escolares, y se estableció que "la educación nutricional tiene su lugar, tanto en la escuela primaria como secundaria". En otras palabras, los chicos desde pequeños reciben en las escuelas una educación específica sobre cómo, cuándo y qué comer.

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